Tres días de Kvothe
Últimos temas
» II Concursos de minirelatos 2017
por Sciacere Hoy a las 2:07 pm

» Hola a todos
por Thétalo Hoy a las 1:46 am

» Duelo de portadas
por Gwynbelidd Hoy a las 12:52 am

» Elige la mejor canción
por Netalia Ayer a las 9:28 pm

» Clue (versión Temerant).
por Edeus Ayer a las 10:06 am

» ¿Qué estás escuchando?
por Rhasent Ayer a las 12:32 am

» Volar. Me gusta volar.
por AtitRuh Sáb Nov 18, 2017 9:35 am

» Serie sobre El Señor de los Anillos
por szao Vie Nov 17, 2017 11:02 pm

» Ya tenemos fecha de lanzamiento para la edición décimo aniversario de El nombre del viento
por Bluecat Vie Nov 17, 2017 12:24 pm

» Titula la novela a partir de la imagen
por Krismaril Jue Nov 16, 2017 11:22 pm

Conectarse

Recuperar mi contraseña

Sondeo

¿Qué personaje de la saga se ganó tu odio?

 
 
 
 
 
 
 

Ver los resultados

Twitter
Twitter

Construyamos una historia

Publicar nuevo tema   Responder al tema

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Construyamos una historia

Mensaje por Aliethz el Mar Ene 31, 2017 10:51 pm

Hola chicos, os traigo un nuevo juego por si os apetece darle juego a la imaginación y la creatividad.
Propongo entre todos construir una historia, cada uno de nosotros aportará una frase o un párrafo pequeño, la gracia de esto es que cada uno pueda introducir los elementos que quiera para que la historia quede lo más original posible.

Aquí os traigo un ejemplo:

Había una vez una princesa que me la ponía tiesa - (1) Dijo el anciano unicornio mirando una foto con nostalgia. (2)
- ¿Y era guapa, abuelo? -el pequeño unicornio, heredero del trono, preguntaba con interés. (3) - Ella era muy hermosa. - volvió la vista a la foto, gesticulando sensualmente con sus cejas - vamos, que yo le daba. Pero le daba bien. (1)
El heredero, que estaba sentado sobre el regazo de su anciano abuelo, notó su erección y se levantó dando un salto de 180 °. 
-¡Abuelo! ¡Yo también quiero que alguien me la ponga tiesa! - Dijo el con decisión. (2)
- ¡Rigoberto! Eres muy joven para pensar en yeguas. -exclamó el anciano mirándole el ano.- No olvides tu deber. 
- ¿Mi deber, abuelo? (3)
- Por supuesto. - carraspeó el anciano - Si tu pito tieso quieres tener, llegar a los 18 has de hacer. - Le dedicó una mirada solemne - Y un buen chochete podrás lamer. (1)
Rigoberto, quien sólo contaba con 12 años de edad contaba los años que le faltaban con las pezuñas, pero claro, el pobre Rigoberto no sabía contar porque no tenía dedos... Entonces, empezó a llorar lágrimas de sangre (2)y todo se volvió oscuro.

En cuanto despertó, el joven Rigoberto el del culo abierto, se encontraba tumbado en un lecho de rosas y perejil.. el dulce aroma le despertó recuerdos de su difunta y fulana madre. (3)
- Madre... - susurró, dramáticamente. - MADRE - levantó el tono, gratuitamente. - Mami mami, mami chula, mami mami mami ven a mi - y así fue como descubrió que quería ser cantante de reggaeton. (1)

Rigoberto, el del culo abierto, buscó a su abuelo, quien se estaba haciendo una pajilla con la foto de su tercera mujer. 

-¡Abuelo! DEJA AHORA MISMO DE MENEAR LA CHORRA, YA SE QUE QUIERO HACER!!! Quiero ser cantante de  reggaeton !!! - Y dicho ésto, se puso a rapear. (2)

El pobre monarca estaba desolado: con el pene al aire y un nieto retrasado.

- Si el reggeaton es tu pasión y rapear tu perdición me temo que no me dejas otra opcion: la castración. -soltó el monarca en un quejo gruñido, consumido por la furia del rock&roll. (3)

Nosotras lo dejamos aquí, los números representan el número de jugadores y lo que escribió cada una, para que veáis que no es una locura, sino algo pequeño para ir hilando la historia.

Podemos ambientarlo en el mundo de Pat o bien a libre albedrío, ¡como queráis!

¿Alguien se apunta?

(Cuando pueda edito y lo pongo en spoiler el ejemplo)
avatar
Aliethz
Leyenda
Leyenda


Hoja de Personaje
Nombre:
Sexo:
Edad:

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por cmw el Mar Ene 31, 2017 11:35 pm

No se que pensar de la historia Shock 4 me apunto aunque no soy un gran escritor
avatar
cmw
E'lir Novicio
E'lir Novicio


Hoja de Personaje
Nombre:
Sexo:
Edad:

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Aliethz el Mar Ene 31, 2017 11:55 pm

Que es una idea loca y divertida (??)

Venga! Más gente!!
avatar
Aliethz
Leyenda
Leyenda


Hoja de Personaje
Nombre:
Sexo:
Edad:

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Expo el Miér Feb 01, 2017 12:22 am

Yo me apunto, y para estas cosas prefiero libre albedrío total, aunque que sea lo que quiera el resto.
avatar
Expo
El último Ciridae
El último Ciridae


Hoja de Personaje
Nombre: Judy Nostrow
Sexo: Mujer
Edad: 25

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Edeus el Miér Feb 01, 2017 10:46 am

Uuh~me encanta este juego. Lo había probado antes, pero con un número bastante limitado de palabras (3 o 4 por persona o así). Así que sí, también me apunto!!

Sobre el tema, a mí me van los dos. Como si se hace una mezcla de ambos. Por mí no habrá problema con ninguno.
avatar
Edeus
Maestro
Maestro


Hoja de Personaje
Nombre: Aiden Maxwell
Sexo: Hombre
Edad: 25

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Perelin el Miér Feb 01, 2017 12:31 pm

Me apunto!! El tema me da igual la verdad xD
avatar
Perelin
El'the que persigue el viento
El'the que persigue el viento


Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Aliethz el Miér Feb 01, 2017 2:46 pm

De acuerdo, pues empezamos, podéis uniros sobre la marcha y tampoco hace falta seguir un orden especícifo para postear.


Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. 
avatar
Aliethz
Leyenda
Leyenda


Hoja de Personaje
Nombre:
Sexo:
Edad:

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Edeus el Miér Feb 01, 2017 4:05 pm

Yo sigo.

Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia.
avatar
Edeus
Maestro
Maestro


Hoja de Personaje
Nombre: Aiden Maxwell
Sexo: Hombre
Edad: 25

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Bóreas el Miér Feb 01, 2017 6:27 pm

Voy 
Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo.
avatar
Bóreas
Arcanista
Arcanista


Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Netalia el Miér Feb 01, 2017 6:59 pm

Me uno, me uno! 


Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo.

Un ojo que todo lo veía pero al que no siempre se podía recurrir, pues para que se pusiese a tu servicio había que llevar a cabo un rito muy complejo. 


"Conoces a una muchacha tímida y sencilla. Si le dices que es hermosa, ella pensará que eres simpático pero no te creerá. [...] Existe una manera mejor de hacerlo. Le demuestras que es hermosa. Conviertes tus ojos en espejos, tus manos en plegarias cuando la acaricias. Es difícil, muy difícil, pero cuando ella se convence de que le dices la verdad... de pronto la historia que ella se cuenta a sí misma cambia. Se transforma. Ya no la ven hermosa. Es hermosa, y la ven "
avatar
Netalia
Aprendiz de Felurian
Aprendiz de Felurian


Hoja de Personaje
Nombre: Ilora
Sexo: Mujer
Edad: 20

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Títere el Miér Feb 01, 2017 11:13 pm

Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo.Un ojo que todo lo veía pero al que no siempre se podía recurrir, pues para que se pusiese a tu servicio había que llevar a cabo un rito muy complejo.
Primero había que coger una ardilla. Luego un poco de salsa barbacoa. Tenías que bajar a la más profunda de las montañas y ascender al más alto de los abismo. Con la ardilla en la mano izquierda y la salsa barbacoa en la derecha, obviamente. Y la ardilla muerta. Que no se os olvide.


-...el primer borrador lo escribes con el corazón, el segundo, con la mente.-
avatar
Títere
Conocedor del mundo
Conocedor del mundo


Hoja de Personaje
Nombre: Hans Boggart
Sexo: Hombre
Edad: 28

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Edeus el Miér Feb 01, 2017 11:42 pm

Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo.Un ojo que todo lo veía pero al que no siempre se podía recurrir, pues para que se pusiese a tu servicio había que llevar a cabo un rito muy complejo.

Primero había que coger una ardilla. Luego un poco de salsa barbacoa. Tenías que bajar a la más profunda de las montañas y ascender al más alto de los abismo. Con la ardilla en la mano izquierda y la salsa barbacoa en la derecha, obviamente. Y la ardilla muerta. Que no se os olvide.

Cuentan las malas lenguas que fue un joven pelirrojo aquel que osó realizar tamaño conjuro, ignorante de las terribles consecuencias que sus acciones podrían tener sobre la comunidad.
avatar
Edeus
Maestro
Maestro


Hoja de Personaje
Nombre: Aiden Maxwell
Sexo: Hombre
Edad: 25

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Aliethz el Jue Feb 02, 2017 3:33 am

Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo.Un ojo que todo lo veía pero al que no siempre se podía recurrir, pues para que se pusiese a tu servicio había que llevar a cabo un rito muy complejo.

Primero había que coger una ardilla. Luego un poco de salsa barbacoa. Tenías que bajar a la más profunda de las montañas y ascender al más alto de los abismo. Con la ardilla en la mano izquierda y la salsa barbacoa en la derecha, obviamente. Y la ardilla muerta. Que no se os olvide.

Cuentan las malas lenguas que fue un joven pelirrojo aquel que osó realizar tamaño conjuro, ignorante de las terribles consecuencias que sus acciones podrían tener sobre la comunidad.

Aquel conjuro trajo las peores desdichas a lo caminantes. Las piedras de guía se deshicieron en pedazos dejando una única huella en su lugar, la naturaleza fue nuevamente modelada y concebida.
avatar
Aliethz
Leyenda
Leyenda


Hoja de Personaje
Nombre:
Sexo:
Edad:

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Dalcenti el Jue Feb 02, 2017 3:33 am

Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo.Un ojo que todo lo veía pero al que no siempre se podía recurrir, pues para que se pusiese a tu servicio había que llevar a cabo un rito muy complejo.

Primero había que coger una ardilla. Luego un poco de salsa barbacoa. Tenías que bajar a la más profunda de las montañas y ascender al más alto de los abismo. Con la ardilla en la mano izquierda y la salsa barbacoa en la derecha, obviamente. Y la ardilla muerta. Que no se os olvide.

Cuentan las malas lenguas que fue un joven pelirrojo aquel que osó realizar tamaño conjuro, ignorante de las terribles consecuencias que sus acciones podrían tener sobre la comunidad.

Aquel conjuro trajo las peores desdichas a lo caminantes. Las piedras de guía se deshicieron en pedazos dejando una única huella en su lugar, la naturaleza fue nuevamente modelada y concebida. Sólo las vacas, que al ser bonitas y teniendo el favor del dios ardilla, Ardillopochtli, pudieron salvarse de la furia de éste vengativo dios. Nadie contaba con que el peligroso conjuro del pelirrojo fuera un éxito. El ojo había despertado. 


Última edición por Dalcenti el Jue Feb 02, 2017 3:51 am, editado 1 vez (Razón : La he embarrado, disculpen y por favor continúen.)
avatar
Dalcenti
El'the Nominador
El'the Nominador


Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por cmw el Jue Feb 02, 2017 10:03 am

Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo. Un ojo que todo lo veía pero al que no siempre se podía recurrir, pues para que se pusiese a tu servicio había que llevar a cabo un rito muy complejo.

Primero había que coger una ardilla. Luego un poco de salsa barbacoa. Tenías que bajar a la más profunda de las montañas y ascender al más alto de los abismo. Con la ardilla en la mano izquierda y la salsa barbacoa en la derecha, obviamente. Y la ardilla muerta. Que no se os olvide.

Cuentan las malas lenguas que fue un joven pelirrojo aquel que osó realizar tamaño conjuro, ignorante de las terribles consecuencias que sus acciones podrían tener sobre la comunidad.

Aquel conjuro trajo las peores desdichas a los caminantes. Las piedras de guía se deshicieron en pedazos dejando una única huella en su lugar, la naturaleza fue nuevamente modelada y concebida. Sólo las vacas, que al ser bonitas y teniendo el favor del dios ardilla, Ardillopochtli, pudieron salvarse de la furia de éste vengativo dios. Nadie contaba con que el peligroso conjuro del pelirrojo fuera un éxito. El ojo había despertado.

Fueron días grises, donde la neblina parecía enturbiar todo el mundo, El Ojo observaba atento aquellas siluetas difusas que se acercaban a su morada… traían su lentilla, ahora todo estaba claro y diáfano, la neblina no era más que el humo de una pizza con piña que afortunadamente se quemaba en la hoguera.
avatar
cmw
E'lir Novicio
E'lir Novicio


Hoja de Personaje
Nombre:
Sexo:
Edad:

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Janisgoth el Jue Feb 02, 2017 6:48 pm

Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo. Un ojo que todo lo veía pero al que no siempre se podía recurrir, pues para que se pusiese a tu servicio había que llevar a cabo un rito muy complejo.

Primero había que coger una ardilla. Luego un poco de salsa barbacoa. Tenías que bajar a la más profunda de las montañas y ascender al más alto de los abismo. Con la ardilla en la mano izquierda y la salsa barbacoa en la derecha, obviamente. Y la ardilla muerta. Que no se os olvide.

Cuentan las malas lenguas que fue un joven pelirrojo aquel que osó realizar tamaño conjuro, ignorante de las terribles consecuencias que sus acciones podrían tener sobre la comunidad.

Aquel conjuro trajo las peores desdichas a los caminantes. Las piedras de guía se deshicieron en pedazos dejando una única huella en su lugar, la naturaleza fue nuevamente modelada y concebida. Sólo las vacas, que al ser bonitas y teniendo el favor del dios ardilla, Ardillopochtli, pudieron salvarse de la furia de éste vengativo dios. Nadie contaba con que el peligroso conjuro del pelirrojo fuera un éxito. El ojo había despertado. 

Fueron días grises, donde la neblina parecía enturbiar todo el mundo, El Ojo observaba atento aquellas siluetas difusas que se acercaban a su morada… traían su lentilla, ahora todo estaba claro y diáfano, la neblina no era más que el humo de una pizza con piña que afortunadamente se quemaba en la hoguera.


El olor de la pizza con piña quemándose atrajo a seres extraños babeando y hambrientos. Estos seres eran unos incomprendidos y los demás los despreciaban. Querían venganza por ello y empezaron a rezarle al gran ojo para que los ayudase a conseguirla.
avatar
Janisgoth
Re'lar de 5 vínculos
Re'lar de 5 vínculos


Hoja de Personaje
Nombre:
Sexo:
Edad:

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Netalia el Jue Feb 02, 2017 8:08 pm

Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo. Un ojo que todo lo veía pero al que no siempre se podía recurrir, pues para que se pusiese a tu servicio había que llevar a cabo un rito muy complejo.

Primero había que coger una ardilla. Luego un poco de salsa barbacoa. Tenías que bajar a la más profunda de las montañas y ascender al más alto de los abismo. Con la ardilla en la mano izquierda y la salsa barbacoa en la derecha, obviamente. Y la ardilla muerta. Que no se os olvide.

Cuentan las malas lenguas que fue un joven pelirrojo aquel que osó realizar tamaño conjuro, ignorante de las terribles consecuencias que sus acciones podrían tener sobre la comunidad.

Aquel conjuro trajo las peores desdichas a los caminantes. Las piedras de guía se deshicieron en pedazos dejando una única huella en su lugar, la naturaleza fue nuevamente modelada y concebida. Sólo las vacas, que al ser bonitas y teniendo el favor del dios ardilla, Ardillopochtli, pudieron salvarse de la furia de éste vengativo dios. Nadie contaba con que el peligroso conjuro del pelirrojo fuera un éxito. El ojo había despertado. 

Fueron días grises, donde la neblina parecía enturbiar todo el mundo, El Ojo observaba atento aquellas siluetas difusas que se acercaban a su morada… traían su lentilla, ahora todo estaba claro y diáfano, la neblina no era más que el humo de una pizza con piña que afortunadamente se quemaba en la hoguera.



El olor de la pizza con piña quemándose atrajo a seres extraños babeando y hambrientos. Estos seres eran unos incomprendidos y los demás los despreciaban. Querían venganza por ello y empezaron a rezarle al gran ojo para que los ayudase a conseguirla. Y sus plegarias fueron escuchadas, el poder del Ojo fue alimentado por ellas y en todo el mundo estalló una lluvia constante y sin tregua de trozos de pizza con piña y salsa barbacoa (esto último fue cosa del Ojo, amante de esta salsa). 


"Conoces a una muchacha tímida y sencilla. Si le dices que es hermosa, ella pensará que eres simpático pero no te creerá. [...] Existe una manera mejor de hacerlo. Le demuestras que es hermosa. Conviertes tus ojos en espejos, tus manos en plegarias cuando la acaricias. Es difícil, muy difícil, pero cuando ella se convence de que le dices la verdad... de pronto la historia que ella se cuenta a sí misma cambia. Se transforma. Ya no la ven hermosa. Es hermosa, y la ven "
avatar
Netalia
Aprendiz de Felurian
Aprendiz de Felurian


Hoja de Personaje
Nombre: Ilora
Sexo: Mujer
Edad: 20

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Bóreas el Jue Feb 02, 2017 8:32 pm

Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo. Un ojo que todo lo veía pero al que no siempre se podía recurrir, pues para que se pusiese a tu servicio había que llevar a cabo un rito muy complejo.
Primero había que coger una ardilla. Luego un poco de salsa barbacoa. Tenías que bajar a la más profunda de las montañas y ascender al más alto de los abismo. Con la ardilla en la mano izquierda y la salsa barbacoa en la derecha, obviamente. Y la ardilla muerta. Que no se os olvide.
Cuentan las malas lenguas que fue un joven pelirrojo aquel que osó realizar tamaño conjuro, ignorante de las terribles consecuencias que sus acciones podrían tener sobre la comunidad.
Aquel conjuro trajo las peores desdichas a los caminantes. Las piedras de guía se deshicieron en pedazos dejando una única huella en su lugar, la naturaleza fue nuevamente modelada y concebida. Sólo las vacas, que al ser bonitas y teniendo el favor del dios ardilla, Ardillopochtli, pudieron salvarse de la furia de éste vengativo dios. Nadie contaba con que el peligroso conjuro del pelirrojo fuera un éxito. El ojo había despertado. 
Fueron días grises, donde la neblina parecía enturbiar todo el mundo, El Ojo observaba atento aquellas siluetas difusas que se acercaban a su morada… traían su lentilla, ahora todo estaba claro y diáfano, la neblina no era más que el humo de una pizza con piña que afortunadamente se quemaba en la hoguera.


El olor de la pizza con piña quemándose atrajo a seres extraños babeando y hambrientos. Estos seres eran unos incomprendidos y los demás los despreciaban. Querían venganza por ello y empezaron a rezarle al gran ojo para que los ayudase a conseguirlaY sus plegarias fueron escuchadas, el poder del Ojo fue alimentado por ellas y en todo el mundo estalló una lluvia constante y sin tregua de trozos de pizza con piña y salsa barbacoa (esto último fue cosa del Ojo, amante de esta salsa). 


Lo que nunca se imaginaron los seguidores del ojo, fue que el espejo tenía otros planes. El espejo tenía de su parte al champiñón y a la soja,  y a espaldas del ojo, creó su resistencia a la pizza de piña y la salsa barbacoa. A partir de ese momento, el ente que una vez fue llamado el ojo en el espejo, se dividió y dio paso a dos bandos, que iniciaron lo que hoy conocemos como la guerra del maná.
avatar
Bóreas
Arcanista
Arcanista


Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Dalcenti el Jue Feb 02, 2017 9:04 pm

El ojo:

Esta imagen de alta calidad está patrocinada por ArdillopochtliMR.


Continúen con la historia Very Happy
avatar
Dalcenti
El'the Nominador
El'the Nominador


Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Edeus el Jue Feb 02, 2017 9:18 pm

@Dalcenti escribió:
El ojo:

Esta imagen de alta calidad está patrocinada por ArdillopochtliMR.


Continúen con la historia Very Happy
Pero qué cosa más hermosa, Dal. Nunca me defraudas. Se nota que no lo has plagiado y que es invención tuya al 100% xD

Antes de seguir, una cosa... No quiero molestar, pero hago esta pregunta por el bien de la integridad de la historia y de su brillante porvenir. ¿¿Escribimos “Ojo” con mayúsculas o todo en minúsculas??? 


Venga, sigo.

Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo. Un ojo que todo lo veía pero al que no siempre se podía recurrir, pues para que se pusiese a tu servicio había que llevar a cabo un rito muy complejo.
 
Primero había que coger una ardilla. Luego un poco de salsa barbacoa. Tenías que bajar a la más profunda de las montañas y ascender al más alto de los abismos. Con la ardilla en la mano izquierda y la salsa barbacoa en la derecha, obviamente. Y la ardilla muerta. Que no se os olvide.
 
Cuentan las malas lenguas que fue un joven pelirrojo aquel que osó realizar tamaño conjuro, ignorante de las terribles consecuencias que sus acciones podrían tener sobre la comunidad. Aquel conjuro trajo las peores desdichas a los caminantes. Las piedras de guía se deshicieron en pedazos dejando una única huella en su lugar, la naturaleza fue nuevamente modelada y concebida. Sólo las vacas, que al ser bonitas y teniendo el favor del dios ardilla, Ardillopochtli, pudieron salvarse de la furia de éste vengativo dios. Nadie contaba con que el peligroso conjuro del pelirrojo fuera un éxito. El ojo había despertado. 
 
Fueron días grises, donde la neblina parecía enturbiar todo el mundo, El Ojo observaba atento aquellas siluetas difusas que se acercaban a su morada… traían su lentilla, ahora todo estaba claro y diáfano, la neblina no era más que el humo de una pizza con piña que afortunadamente se quemaba en la hoguera. El olor de la pizza con piña quemándose atrajo a seres extraños babeando y hambrientos. Estos seres eran unos incomprendidos y los demás los despreciaban. Querían venganza por ello y empezaron a rezarle al gran ojo para que los ayudase a conseguirla. Y sus plegarias fueron escuchadas, el poder del Ojo fue alimentado por ellas y en todo el mundo estalló una lluvia constante y sin tregua de trozos de pizza con piña y salsa barbacoa (esto último fue cosa del Ojo, amante de esta salsa). 
 
Lo que nunca se imaginaron los seguidores del ojo, fue que el espejo tenía otros planes. El espejo tenía de su parte al champiñón y a la soja, y a espaldas del ojo, creó su resistencia a la pizza de piña y la salsa barbacoa. A partir de ese momento, el ente que una vez fue llamado el ojo en el espejo, se dividió y dio paso a dos bandos, que iniciaron lo que hoy conocemos como la guerra del maná, una guerra sangrienta que trajo consigo centenares —¡miles!— de muertes. Pizzerías fueron arrasadas, supermercados destrozados y McDonald’s remodelados. Todo parecía acabado. La guerra aparentaba ser interminable, y la poca esperanza que los ciudadanos de la comunidad habían mantenido durante todos esos años finalmente se había apagado.
 
Hasta que apareció alguien. El héroe de nuestra historia.

Y su nombre era Floripencio.
avatar
Edeus
Maestro
Maestro


Hoja de Personaje
Nombre: Aiden Maxwell
Sexo: Hombre
Edad: 25

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Títere el Jue Feb 02, 2017 9:57 pm

@Dalcenti, te pasas,  Feliz 1  Feliz 1  Feliz 1  me encanta lo de las vacas xDDD


Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo. Un ojo que todo lo veía pero al que no siempre se podía recurrir, pues para que se pusiese a tu servicio había que llevar a cabo un rito muy complejo.

Primero había que coger una ardilla. Luego un poco de salsa barbacoa. Tenías que bajar a la más profunda de las montañas y ascender al más alto de los abismos. Con la ardilla en la mano izquierda y la salsa barbacoa en la derecha, obviamente. Y la ardilla muerta. Que no se os olvide.

Cuentan las malas lenguas que fue un joven pelirrojo aquel que osó realizar tamaño conjuro, ignorante de las terribles consecuencias que sus acciones podrían tener sobre la comunidad. Aquel conjuro trajo las peores desdichas a los caminantes. Las piedras de guía se deshicieron en pedazos dejando una única huella en su lugar, la naturaleza fue nuevamente modelada y concebida. Sólo las vacas, que al ser bonitas y teniendo el favor del dios ardilla, Ardillopochtli, pudieron salvarse de la furia de éste vengativo dios. Nadie contaba con que el peligroso conjuro del pelirrojo fuera un éxito. El ojo había despertado.

Fueron días grises, donde la neblina parecía enturbiar todo el mundo, El Ojo observaba atento aquellas siluetas difusas que se acercaban a su morada… traían su lentilla, ahora todo estaba claro y diáfano, la neblina no era más que el humo de una pizza con piña que afortunadamente se quemaba en la hoguera. El olor de la pizza con piña quemándose atrajo a seres extraños babeando y hambrientos. Estos seres eran unos incomprendidos y los demás los despreciaban. Querían venganza por ello y empezaron a rezarle al gran ojo para que los ayudase a conseguirla. Y sus plegarias fueron escuchadas, el poder del Ojo fue alimentado por ellas y en todo el mundo estalló una lluvia constante y sin tregua de trozos de pizza con piña y salsa barbacoa (esto último fue cosa del Ojo, amante de esta salsa).

Lo que nunca se imaginaron los seguidores del ojo, fue que el espejo tenía otros planes. El espejo tenía de su parte al champiñón y a la soja, y a espaldas del ojo, creó su resistencia a la pizza de piña y la salsa barbacoa. A partir de ese momento, el ente que una vez fue llamado el ojo en el espejo, se dividió y dio paso a dos bandos, que iniciaron lo que hoy conocemos como la guerra del maná, una guerra sangrienta que trajo consigo centenares —¡miles!— de muertes. Pizzerías fueron arrasadas, supermercados destrozados y McDonald’s remodelados. Todo parecía acabado. La guerra aparentaba ser interminable, y la poca esperanza que los ciudadanos de la comunidad habían mantenido durante todos esos años finalmente se había apagado.

Hasta que apareció alguien. El héroe de nuestra historia.

Y su nombre era Floripencio.

Floripencio era el primogénito de Ardillopochtli. Contaba con el favor de todas las ardillas del planeta, además del de las vacas, que como eran bonitas y se habían salvado, se habían hecho amigas de las ardillas.
Además. su ejército contaba también con algunas piñas rebeldes, y unos cuantas Ardivacas mestizas.
Al Ojo no le gustó todo esto. A su primo Sauron Play, dale dale al play, le había pasado lo mismo, se metió en el mercado de la bisutería y le mandaron la empresa a tomar por culo. Y él no pensaba cometer los mismos errores. Él tenía el monopolio de las pizzas. Y Floripencio amenazaba con arrebatárselo.
Por eso ordenó su muerte.


-...el primer borrador lo escribes con el corazón, el segundo, con la mente.-
avatar
Títere
Conocedor del mundo
Conocedor del mundo


Hoja de Personaje
Nombre: Hans Boggart
Sexo: Hombre
Edad: 28

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Aliethz el Jue Feb 02, 2017 10:15 pm

@Títere, me has hecho tararear la cancioncita xD


Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo. Un ojo que todo lo veía pero al que no siempre se podía recurrir, pues para que se pusiese a tu servicio había que llevar a cabo un rito muy complejo.

Primero había que coger una ardilla. Luego un poco de salsa barbacoa. Tenías que bajar a la más profunda de las montañas y ascender al más alto de los abismos. Con la ardilla en la mano izquierda y la salsa barbacoa en la derecha, obviamente. Y la ardilla muerta. Que no se os olvide.

Cuentan las malas lenguas que fue un joven pelirrojo aquel que osó realizar tamaño conjuro, ignorante de las terribles consecuencias que sus acciones podrían tener sobre la comunidad. Aquel conjuro trajo las peores desdichas a los caminantes. Las piedras de guía se deshicieron en pedazos dejando una única huella en su lugar, la naturaleza fue nuevamente modelada y concebida. Sólo las vacas, que al ser bonitas y teniendo el favor del dios ardilla, Ardillopochtli, pudieron salvarse de la furia de éste vengativo dios. Nadie contaba con que el peligroso conjuro del pelirrojo fuera un éxito. El ojo había despertado.

Fueron días grises, donde la neblina parecía enturbiar todo el mundo, El Ojo observaba atento aquellas siluetas difusas que se acercaban a su morada… traían su lentilla, ahora todo estaba claro y diáfano, la neblina no era más que el humo de una pizza con piña que afortunadamente se quemaba en la hoguera. El olor de la pizza con piña quemándose atrajo a seres extraños babeando y hambrientos. Estos seres eran unos incomprendidos y los demás los despreciaban. Querían venganza por ello y empezaron a rezarle al gran ojo para que los ayudase a conseguirla. Y sus plegarias fueron escuchadas, el poder del Ojo fue alimentado por ellas y en todo el mundo estalló una lluvia constante y sin tregua de trozos de pizza con piña y salsa barbacoa (esto último fue cosa del Ojo, amante de esta salsa).

Lo que nunca se imaginaron los seguidores del ojo, fue que el espejo tenía otros planes. El espejo tenía de su parte al champiñón y a la soja, y a espaldas del ojo, creó su resistencia a la pizza de piña y la salsa barbacoa. A partir de ese momento, el ente que una vez fue llamado el ojo en el espejo, se dividió y dio paso a dos bandos, que iniciaron lo que hoy conocemos como la guerra del maná, una guerra sangrienta que trajo consigo centenares —¡miles!— de muertes. Pizzerías fueron arrasadas, supermercados destrozados y McDonald’s remodelados. Todo parecía acabado. La guerra aparentaba ser interminable, y la poca esperanza que los ciudadanos de la comunidad habían mantenido durante todos esos años finalmente se había apagado.

Hasta que apareció alguien. El héroe de nuestra historia.

Y su nombre era Floripencio.

Floripencio era el primogénito de Ardillopochtli. Contaba con el favor de todas las ardillas del planeta, además del de las vacas, que como eran bonitas y se habían salvado, se habían hecho amigas de las ardillas.
Además. su ejército contaba también con algunas piñas rebeldes, y unos cuantas Ardivacas mestizas.
Al Ojo no le gustó todo esto. A su primo Sauron Play, dale dale al play, le había pasado lo mismo, se metió en el mercado de la bisutería y le mandaron la empresa a tomar por culo. Y él no pensaba cometer los mismos errores. Él tenía el monopolio de las pizzas. Y Floripencio amenazaba con arrebatárselo.
Por eso ordenó su muerte.

En realidad a Floripencio le importaba menos que una pizza acabar con aquella estúpida guerra, a fin de cuentas, el era vegano, la grasa nunca colapsaría sus carótidas, en el fondo, muy en el fondo de su corazón heróico, pensaba que la guerra del Maná acabaría cuando ya no quedara piña para hacer más pizzas.
avatar
Aliethz
Leyenda
Leyenda


Hoja de Personaje
Nombre:
Sexo:
Edad:

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Agusita el Vie Feb 03, 2017 1:51 pm

Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo. Un ojo que todo lo veía pero al que no siempre se podía recurrir, pues para que se pusiese a tu servicio había que llevar a cabo un rito muy complejo.
 
Primero había que coger una ardilla. Luego un poco de salsa barbacoa. Tenías que bajar a la más profunda de las montañas y ascender al más alto de los abismos. Con la ardilla en la mano izquierda y la salsa barbacoa en la derecha, obviamente. Y la ardilla muerta. Que no se os olvide.
 
Cuentan las malas lenguas que fue un joven pelirrojo aquel que osó realizar tamaño conjuro, ignorante de las terribles consecuencias que sus acciones podrían tener sobre la comunidad. Aquel conjuro trajo las peores desdichas a los caminantes. Las piedras de guía se deshicieron en pedazos dejando una única huella en su lugar, la naturaleza fue nuevamente modelada y concebida. Sólo las vacas, que al ser bonitas y teniendo el favor del dios ardilla, Ardillopochtli, pudieron salvarse de la furia de éste vengativo dios. Nadie contaba con que el peligroso conjuro del pelirrojo fuera un éxito. El ojo había despertado.
 
Fueron días grises, donde la neblina parecía enturbiar todo el mundo, El Ojo observaba atento aquellas siluetas difusas que se acercaban a su morada… traían su lentilla, ahora todo estaba claro y diáfano, la neblina no era más que el humo de una pizza con piña que afortunadamente se quemaba en la hoguera. El olor de la pizza con piña quemándose atrajo a seres extraños babeando y hambrientos. Estos seres eran unos incomprendidos y los demás los despreciaban. Querían venganza por ello y empezaron a rezarle al gran ojo para que los ayudase a conseguirla. Y sus plegarias fueron escuchadas, el poder del Ojo fue alimentado por ellas y en todo el mundo estalló una lluvia constante y sin tregua de trozos de pizza con piña y salsa barbacoa (esto último fue cosa del Ojo, amante de esta salsa).
 
Lo que nunca se imaginaron los seguidores del ojo, fue que el espejo tenía otros planes. El espejo tenía de su parte al champiñón y a la soja, y a espaldas del ojo, creó su resistencia a la pizza de piña y la salsa barbacoa. A partir de ese momento, el ente que una vez fue llamado el ojo en el espejo, se dividió y dio paso a dos bandos, que iniciaron lo que hoy conocemos como la guerra del maná, una guerra sangrienta que trajo consigo centenares —¡miles!— de muertes. Pizzerías fueron arrasadas, supermercados destrozados y McDonald’s remodelados. Todo parecía acabado. La guerra aparentaba ser interminable, y la poca esperanza que los ciudadanos de la comunidad habían mantenido durante todos esos años finalmente se había apagado.
 
Hasta que apareció alguien. El héroe de nuestra historia.
 
Y su nombre era Floripencio.
 
Floripencio era el primogénito de Ardillopochtli. Contaba con el favor de todas las ardillas del planeta, además del de las vacas, que como eran bonitas y se habían salvado, se habían hecho amigas de las ardillas.
Además. su ejército contaba también con algunas piñas rebeldes, y unos cuantas Ardivacas mestizas.
Al Ojo no le gustó todo esto. A su primo Sauron Play, dale dale al play, le había pasado lo mismo, se metió en el mercado de la bisutería y le mandaron la empresa a tomar por culo. Y él no pensaba cometer los mismos errores. Él tenía el monopolio de las pizzas. Y Floripencio amenazaba con arrebatárselo.
Por eso ordenó su muerte.
 
En realidad a Floripencio le importaba menos que una pizza acabar con aquella estúpida guerra, a fin de cuentas, el era vegano, la grasa nunca colapsaría sus carótidas, en el fondo, muy en el fondo de su corazón heróico, pensaba que la guerra del Maná acabaría cuando ya no quedara piña para hacer más pizzas.

Entonces ideó un plan maestro, suicida, extremista tal vez. Cazaría a todas las piñas habidas y por haber, pediría ayuda a los pequeños y extravagantes cocineros. 
Aspiró fuerte y prolongadamente, espiró más fuerte aún. Ya no tenía dudas, vestiría el blanco.
avatar
Agusita
E'lir Simpatista
E'lir Simpatista


Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Edeus el Vie Feb 03, 2017 2:31 pm

Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo. Un ojo que todo lo veía pero al que no siempre se podía recurrir, pues para que se pusiese a tu servicio había que llevar a cabo un rito muy complejo.
 
Primero había que coger una ardilla. Luego un poco de salsa barbacoa. Tenías que bajar a la más profunda de las montañas y ascender al más alto de los abismos. Con la ardilla en la mano izquierda y la salsa barbacoa en la derecha, obviamente. Y la ardilla muerta. Que no se os olvide.
 
Cuentan las malas lenguas que fue un joven pelirrojo aquel que osó realizar tamaño conjuro, ignorante de las terribles consecuencias que sus acciones podrían tener sobre la comunidad. Aquel conjuro trajo las peores desdichas a los caminantes. Las piedras de guía se deshicieron en pedazos dejando una única huella en su lugar, la naturaleza fue nuevamente modelada y concebida. Sólo las vacas, que al ser bonitas y teniendo el favor del dios ardilla, Ardillopochtli, pudieron salvarse de la furia de éste vengativo dios. Nadie contaba con que el peligroso conjuro del pelirrojo fuera un éxito. El ojo había despertado. 
 
Fueron días grises, donde la neblina parecía enturbiar todo el mundo, El Ojo observaba atento aquellas siluetas difusas que se acercaban a su morada… traían su lentilla, ahora todo estaba claro y diáfano, la neblina no era más que el humo de una pizza con piña que afortunadamente se quemaba en la hoguera. El olor de la pizza con piña quemándose atrajo a seres extraños babeando y hambrientos. Estos seres eran unos incomprendidos y los demás los despreciaban. Querían venganza por ello y empezaron a rezarle al gran ojo para que los ayudase a conseguirla. Y sus plegarias fueron escuchadas, el poder del Ojo fue alimentado por ellas y en todo el mundo estalló una lluvia constante y sin tregua de trozos de pizza con piña y salsa barbacoa (esto último fue cosa del Ojo, amante de esta salsa). 
 
Lo que nunca se imaginaron los seguidores del ojo, fue que el espejo tenía otros planes. El espejo tenía de su parte al champiñón y a la soja, y a espaldas del ojo, creó su resistencia a la pizza de piña y la salsa barbacoa. A partir de ese momento, el ente que una vez fue llamado el ojo en el espejo, se dividió y dio paso a dos bandos, que iniciaron lo que hoy conocemos como la guerra del maná, una guerra sangrienta que trajo consigo centenares —¡miles!— de muertes. Pizzerías fueron arrasadas, supermercados destrozados y McDonald’s remodelados. Todo parecía acabado. La guerra aparentaba ser interminable, y la poca esperanza que los ciudadanos de la comunidad habían mantenido durante todos esos años finalmente se había apagado.
 
Hasta que apareció alguien. El héroe de nuestra historia.
 
Y su nombre era Floripencio.
 
Floripencio era el primogénito de Ardillopochtli. Contaba con el favor de todas las ardillas del planeta, además del de las vacas, que como eran bonitas y se habían salvado, se habían hecho amigas de las ardillas. Además. su ejército contaba también con algunas piñas rebeldes, y unos cuantas Ardivacas mestizas.

Al Ojo no le gustó todo esto. A su primo Sauron Play, dale dale al play, le había pasado lo mismo, se metió en el mercado de la bisutería y le mandaron la empresa a tomar por culo. Y él no pensaba cometer los mismos errores. Él tenía el monopolio de las pizzas. Y Floripencio amenazaba con arrebatárselo.
Por eso ordenó su muerte.
 
En realidad a Floripencio le importaba menos que una pizza acabar con aquella estúpida guerra, a fin de cuentas, el era vegano, la grasa nunca colapsaría sus carótidas, en el fondo, muy en el fondo de su corazón heróico, pensaba que la guerra del Maná acabaría cuando ya no quedara piña para hacer más pizzas.

Entonces ideó un plan maestro, suicida, extremista tal vez. Cazaría a todas las piñas habidas y por haber, pediría ayuda a los pequeños y extravagantes cocineros. 
Aspiró fuerte y prolongadamente, espiró más fuerte aún. Ya no tenía dudas, vestiría el blanco.

Pero había un problema, y es que Floripencio sabía que no estaba preparado para asumir tamaña tarea, y siquiera con su ejército de ardillas, vacas, ardivacas y piñas reveldes bastaba. Si de verdad quería dar con todas las piñas para acabar con la guerra, antes debería lograr alcanzar el verdadero poder de la pizza. Y solo había una persona en todo el planeta que pudiese enseñárselo.
avatar
Edeus
Maestro
Maestro


Hoja de Personaje
Nombre: Aiden Maxwell
Sexo: Hombre
Edad: 25

Volver arriba Ir abajo

Re: Construyamos una historia

Mensaje por Janisgoth el Vie Feb 03, 2017 4:31 pm

Hace muchos, pero muchos años, eones de años atrás en ésta nuestra comunidad comenzó una leyenda. Se trata de una historia absurda que bien podría haber sido inventada por un loco con muy poca cordura y demasiado tiempo libre. Sin embargo siquiera el mayor de los escépticos se ha atrevido al día de hoy a negar su existencia. Sus susurros se escuchan en todos los rincones del mundo, pero todo inició en el ojo del espejo. Un ojo que todo lo veía pero al que no siempre se podía recurrir, pues para que se pusiese a tu servicio había que llevar a cabo un rito muy complejo.
 
Primero había que coger una ardilla. Luego un poco de salsa barbacoa. Tenías que bajar a la más profunda de las montañas y ascender al más alto de los abismos. Con la ardilla en la mano izquierda y la salsa barbacoa en la derecha, obviamente. Y la ardilla muerta. Que no se os olvide.
 
Cuentan las malas lenguas que fue un joven pelirrojo aquel que osó realizar tamaño conjuro, ignorante de las terribles consecuencias que sus acciones podrían tener sobre la comunidad. Aquel conjuro trajo las peores desdichas a los caminantes. Las piedras de guía se deshicieron en pedazos dejando una única huella en su lugar, la naturaleza fue nuevamente modelada y concebida. Sólo las vacas, que al ser bonitas y teniendo el favor del dios ardilla, Ardillopochtli, pudieron salvarse de la furia de éste vengativo dios. Nadie contaba con que el peligroso conjuro del pelirrojo fuera un éxito. El ojo había despertado. 
 
Fueron días grises, donde la neblina parecía enturbiar todo el mundo, El Ojo observaba atento aquellas siluetas difusas que se acercaban a su morada… traían su lentilla, ahora todo estaba claro y diáfano, la neblina no era más que el humo de una pizza con piña que afortunadamente se quemaba en la hoguera. El olor de la pizza con piña quemándose atrajo a seres extraños babeando y hambrientos. Estos seres eran unos incomprendidos y los demás los despreciaban. Querían venganza por ello y empezaron a rezarle al gran ojo para que los ayudase a conseguirla. Y sus plegarias fueron escuchadas, el poder del Ojo fue alimentado por ellas y en todo el mundo estalló una lluvia constante y sin tregua de trozos de pizza con piña y salsa barbacoa (esto último fue cosa del Ojo, amante de esta salsa). 
 
Lo que nunca se imaginaron los seguidores del ojo, fue que el espejo tenía otros planes. El espejo tenía de su parte al champiñón y a la soja, y a espaldas del ojo, creó su resistencia a la pizza de piña y la salsa barbacoa. A partir de ese momento, el ente que una vez fue llamado el ojo en el espejo, se dividió y dio paso a dos bandos, que iniciaron lo que hoy conocemos como la guerra del maná, una guerra sangrienta que trajo consigo centenares —¡miles!— de muertes. Pizzerías fueron arrasadas, supermercados destrozados y McDonald’s remodelados. Todo parecía acabado. La guerra aparentaba ser interminable, y la poca esperanza que los ciudadanos de la comunidad habían mantenido durante todos esos años finalmente se había apagado.
 
Hasta que apareció alguien. El héroe de nuestra historia.
 
Y su nombre era Floripencio.
 
Floripencio era el primogénito de Ardillopochtli. Contaba con el favor de todas las ardillas del planeta, además del de las vacas, que como eran bonitas y se habían salvado, se habían hecho amigas de las ardillas. Además. su ejército contaba también con algunas piñas rebeldes, y unos cuantas Ardivacas mestizas.

Al Ojo no le gustó todo esto. A su primo Sauron Play, dale dale al play, le había pasado lo mismo, se metió en el mercado de la bisutería y le mandaron la empresa a tomar por culo. Y él no pensaba cometer los mismos errores. Él tenía el monopolio de las pizzas. Y Floripencio amenazaba con arrebatárselo.
Por eso ordenó su muerte.
 
En realidad a Floripencio le importaba menos que una pizza acabar con aquella estúpida guerra, a fin de cuentas, el era vegano, la grasa nunca colapsaría sus carótidas, en el fondo, muy en el fondo de su corazón heróico, pensaba que la guerra del Maná acabaría cuando ya no quedara piña para hacer más pizzas.

Entonces ideó un plan maestro, suicida, extremista tal vez. Cazaría a todas las piñas habidas y por haber, pediría ayuda a los pequeños y extravagantes cocineros. 
Aspiró fuerte y prolongadamente, espiró más fuerte aún. Ya no tenía dudas, vestiría el blanco.

Pero había un problema, y es que Floripencio sabía que no estaba preparado para asumir tamaña tarea, y siquiera con su ejército de ardillas, vacas, ardivacas y piñas reveldes bastaba. Si de verdad quería dar con todas las piñas para acabar con la guerra, antes debería lograr alcanzar el verdadero poder de la pizza. Y solo había una persona en todo el planeta que pudiese enseñárselo.


Floripendio necesitaba al inventor de la pizza de piña: Agapitosimoni. Nunca hubo nadie más grande que él; el más valiente, el más astuto, el más insensato. El gran problema era encontrarlo.
avatar
Janisgoth
Re'lar de 5 vínculos
Re'lar de 5 vínculos


Hoja de Personaje
Nombre:
Sexo:
Edad:

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Publicar nuevo tema   Responder al tema
 
Permisos de este foro:
Puedes responder a temas en este foro.