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Relatos cortos: Nostalgia y Esperanza.

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Relatos cortos: Nostalgia y Esperanza.

Mensaje por Gwynbelidd el Lun Ago 07, 2017 1:37 am

Tenía tiempo sin ponerme en serio a escribir. Tengo muchas cosas pendientes aún pero de a poco me pondré el día.

Este relato creo que ha salido interesante así que por eso lo pongo por estos lados, pero la mayoría que vaya escribiendo los dejaré enteramente en mi Wattpad esto no es publicidad xd. Con este quizás sea algo enrevesado pillar la trama principal, pero quería probar cosas nuevas. Si tenéis alguna sugerencia, comentario o crítica estaré encantado de leerla^^. Enjoy Feliz 4


Nostalgia y Esperanza

Rota... Estoy rota. Rota y olvidada. Atrapada. No hay luz ni aire, sólo una mezcla viciada apresada entre madera y cobre. Madera y cobre.

¿Quién soy ahora? ¿Quién seré mañana? ¿Quién puedo ser sin nombre, sin propósito?


Un ruido y luego otro. Un murmullo.
—Ábrete —tensión, esperanza—. Ábrete, maldita sea.
Un golpe.
¡Edro!
Y luego nada. Silencio. Resignación.

Estoy rota. Olvidada. Atrapada. No siempre fue así, no siempre lo fue...

Hacía frío y la medialuna estaba en lo alto, iluminaba a todo y todos. Él estaba calmo, muy calmo. Sentía su lento palpitar y su aún más lento aliento golpearme. Escuché las frases y el murmullo de personas a lo lejos, se quejaban. Gruñían. Maldecían.

Él se levantó sin prisas. Era el momento, nuestro momento. Nuestra primera vez.

—¿Eres tú, Kvothe? —murmuró Otto.
—Sí —dijo con una voz áspera y mortecina.
—...jamás me había encontrado tan mal. ¿Tú estás bien?

No le dio tiempo de gritar, volé y atrape el reflejo de la luna antes de atravesar su cuello, su tráquea recibió un tajo limpio, pero no fue suficiente para matarlo. Miré al pelirrojo. Su faz era sombría y sus ojos eran como pozos verdosos. Le pedí que terminara pero él me ignoró, dejó a Otto sobre el pasto apretándose la garganta mientras el líquido oscuro se escurría entre sus dedos.

El siguiente fue Laren, él sí pudo gritar pero me clavé en su pecho antes de que pudiera hacer algo más que levantar las manos. Su siguiente grito no pudo salir de sus pulmones y pese a eso todos oyeron el primero.

Dos siluetas saltaron desde un carromato contra nosotros. Hicimos un pequeño baile, una danza, un paso adelante y dos al lado. Él me tomaba fuerte y sus movimientos eran fluidos como un verso, como el agua y el viento. Me balanceé cortando el aire y lo que en el hubiese. Cuando nos detuvimos Josh y Fren yacían en el suelo, uno con una herida en diagonal desde el ojo hasta el cachete contrario y el otro con la mitad de sus viseras fuera.

Los que nos vieron se echaron a correr hacía el bosque, tambaleándose y gritando como bárbaros. Todos menos Tim. Alto, ancho y fiero como toro. Nos atacó pero ya estábamos preparados. Mi portador murmuró un vínculo y cuando Tim se acercó su espada se hizo trizas. Aún así éso no lo hizo amedrentarse y luchó con fiereza casi medio minuto antes de caer con Amante Asomado a la Ventana. Corté de nuevo y su mano salió disparada hacia un lado, cayó de rodillas y aulló mientras se apretaba su muñón, me acerqué por última vez y me clavé en su pecho.

Corrimos por el bosque buscando a los que habían huido. Vi a Alleg detrás del árbol pero Kvothe no lo vio, y cuando se abalanzó sobre nosotros lo tomó por sorpresa clavándole un puñal en el abdomen. Tropezamos y rodamos por el suelo. Nos levantamos antes que él y con un movimiento fluido de su mano le corté un tendón de detrás de su pierna, para después clavarme desde su espalda hasta el abdomen, destrozando todos los órganos que había de por medio. Lo dejamos medio muerto y corrimos en busca de los otros.

Fue una noche larga y horrorosa para él. Volvimos casi al amanecer, el cielo ya se estaba tornando azul y él estaba exhausto. Sus manos temblaban mientras me limpiaba pero su mirada se encontraba pérdida más allá de los nueve cuerpos sobre el camino.

Ellos fueron los primeros, pero no los últimos que utilizó para aplacar su ira.

¿Quién soy? ¿Cuál es mi propósito? ¿Cuál es mi nombre? ¿Cuál? No lo sé. No lo sé. No lo sé.

Una vez tuve un sueño. En este sueño los hombres excavaban la tierra y yo era la tierra y lo que en ella quedaba. Y sobre mí había un hombre y una mujer, el nombre de ella era Etaine, y el de él era Chael, el primero de todos.

Y ella le dijo:
Una vez anduve en un laberinto de piedras, desde entonces siento el peso de Dios.

Y él le dijo:
Yo tomaré esta piedra de la tierra y le daré nueva forma, y con ella podrás volar, romper y atrapar, y así jamás sentirás el peso de Dios de nuevo.

Y me tomaron y me llevaron con ellos. Y el hombre y la mujer caminaron por la calle tomados de la mano buscando lo que necesitaban. Y vieron miles de aves revoloteando en la estación del verano y encontraron lo que buscaban en el viento y las aves. Pero un proyectil retumbó entre ellos y dispersó sus corazones. Y él se fue con la piedra y ella quedó sola.

Después de la tristeza adviene una claridad. La palabra, relámpago amarillo, es como un sol al mediodía que de pronto declina y mengua como luna llena. A veces se está lleno y se está vacío, todo crece y decrece. Y la piedra ya no fue piedra porque él le dio forma y nombre con fuego. Uno desconocido que sólo él guardó.

Y luego el hombre corrió buscando a la mujer pero no la encontró y amargos le supieron los frutos desde entonces. Y dejó la piedra que ya no era piedra con la esperanza de que ella algún día regresara. Y el día antes de su regreso dos mujeres le salieron al paso y se lo llevaron lejos, a la estación del verano donde siempre ha de permanecer.

Un día la mujer regresó y encontró la piedra que ya no era piedra y se maravilló por su belleza, dentro las voces reunidas le saludaban y le contaron el destino del hombre. Y fue entonces en su búsqueda hasta la estación del verano y se encontró bajo un gran árbol, y buscó un sitio donde reposar el cuerpo y durmió mucho tiempo. En sus sueños un hombre ardía y flores hermosas brotaban, y ella ya no era una mujer sino una muchacha que recogía un ramo e iba al encuentro con el árbol.

Y cuando llegó al lugar el árbol le dijo:
Una vez vi fallecer a una luciérnaga delante de mis ojos, como entonces he perdido el sueño y ahora veo, sólo veo.

Y ella le respondió:
Oh sabio árbol he venido buscando un hombre que hizo una piedra para mí ¿Puedes verlo?

Y él árbol dijo:
Ciertamente lo veo.

Y las flores de la muchacha se marchitaron.

Y ella le dijo:
Ya nunca lo volveré a ver, ¿verdad?

Y las flores terminaron de morir.

Y ella habló por última vez y dijo:
Si es así entonces volveré a casa y guardaré la piedra que me dio para nunca olvidarle. Así él volverá a estar conmigo, en mi corazón y mis recuerdos.

Y las flores muertas se volvieron mariposas de distintos colores y ella vio como una figura entre el árbol le sonrió y despertó del sueño sabiendo que todo estaría bien. Cogió su piedra y se fue. Pero he aquí que pájaros viéndola volaron y flechas en ella se clavaron, flechas de los primeros guardianes.

Y la sonrisa del que estaba en el árbol se esfumó, y una ira sorda y vacía se fue formando dentro de él. Y odio ardiente y seco se fue formando dentro de él.

Saicere, Kaysera, Cesura así me llaman pero no es quien soy. Quizás solo soy una herramienta o un arma. Quizás soy solo una asesina. Hubo un tiempo en que odiaba matar. Fue hace mucho, cuando estaba con la primera persona que me llevo y me amó de verdad. Finol, la de los ojos limpios y brillantes, la bien amada de Dulcen.

—¡Vamos! ¡conmigo! —gritó el líder del grupo.

Estábamos en una hendidura del terreno, cubiertos por un peñasco. A Finol le temblaba las manos y las piernas. Tenia tanto miedo como yo. Las flechas volaban sobre nosotros.

—¡Los que están detrás dependen de nosotros! ¡Lanre depende de nosotros!
—¡A por ellos! —gritamos al unísono.

Salimos corriendo, los primeros que se asomaron fueron acribillados en un parpadeo con varios pares de saetas.

Nos abalanzamos contra los arqueros, Finol dio una pirueta y desvío una flecha conmigo, puso se pié izquierdo atrás y me extendió como lanza. Esa fue la primera vez que travesé a alguien. Su sangre era cálida y su interior suave, lleno de cosas duras. Cuando estuve fuera de él vi como se desplomó, como si a un títere le hubiesen cortado los hilos.

Avanzamos. Nos abrimos paso lentamente, por donde miraras se veían los choques de espadas y los cuerpos acumulándose en el suelo. El traje de Finol paso de ser rojo a casi negro. Y entonces sobre la colina más cercana aparecieron, dos daruna. Los más grandes que he visto o veré. Negros, peludos de grandes ojos y hocico monstruoso. Corrieron hacia nosotros. El primero saltó y le clavó sus mandíbulas a Finol. De un tirón le arrancó la mano y la mitad del antebrazo. Luego vino el segundo. Finol hizo Garza que Cae. Le dio en el ojo y antes de que pudiera retroceder dio dos pasos rápidos y me clavó en medio de su cabeza. El primero volvió a saltar y ella solo logró ponerme delante. Aunque apresurado fue suficiente. Me empujó con fuerza y me quedé clavada en el vientre del durana.

Ella se arrodilló y entonces ahí pude ver sus lágrimas y la sangre que le brotaba de lo que quedaba de su brazo. Rompió un trozo de tela de su ropa he intento vendarse la extremidad con la otra mano temblando. Y entonces por la colina aparecieron los grimos. Ella ni siquiera se percató cuando le clavaron la espada por la espalda.

Una flecha se clavó en uno de los grimos y los demás corrieron a cubrirse. Varios hombres y mujeres de rojo corrieron para cubrir a Finol. Muy tarde, llegaron muy tarde.

—Mi espada, denme mi espada —le escuché decir.

Me sacaron del durana. Todos estaban sorprendidos "Mató dos, ¡increíble!" murmuraban. Sentí el frío tacto de su única mano. La mano que me cuidaba, me aceitaba y limpiaba, una mano suave pero fuerte. Miré y vi su cara llena de rasguños, cortes y golpes. Y pese a eso seguía hermosa y pese a eso tenía los ojos blancos y brillantes. Y ahí me quedé, junto a ella.

Quizás solo soy un trozo de metal roto. Quizás solo soy un pedazo de roca. Pero espero algún día volver a volar, a ser luz, lluvia, aire y final.

Para Alnilam.

Basado en:
The Wise Man's Fear | Patrick Rothfuss
Otro Lugar | Antología Poética | Celsa Acosta Seco
Sumarios Especulativos | Foxen
The Song of the Sea | David García Diaz
Left Behind (Together), Home | Gustavo Santaolalla


Última edición por Gwynbelidd el Dom Oct 01, 2017 5:06 pm, editado 2 veces


Vá Fáil:


—¡Me has encontrado! ¡Oh, Geralt! ¡Estuve esperando todo el tiempo! ¡Tan terriblemente…! Estaremos ya juntos, ¿verdad? Ahora estaremos juntos, ¿sí? ¡Dilo, Geralt! ¡Para siempre! ¡Dilo!
—Para siempre, Ciri.
—¡Tal y como dijeron! ¡Geralt! ¡Tal y como dijeron…! ¿Soy tu destino? ¡Di! ¿Soy tu destino?
Yurga vio los ojos del brujo. Y se asombró mucho. Escuchaba el mudo llanto de Doradita, sentía el temblor de sus brazos. Miró al brujo y esperó, completamente tenso, a que respondiera.
Sabía que no iba a entender esta respuesta, pero la esperó. Y la oyó.
—Eres algo más, Ciri. Algo más.


“Con el amor es como con la pera. La pera es dulce y tiene forma. Intentad definir la forma de la pera."
—Jaskier, Medio siglo de poesía.
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Re: Relatos cortos: Nostalgia y Esperanza.

Mensaje por Alnilam el Lun Ago 07, 2017 7:53 am

gracias gwyn! me encantó el relato de verdad... me gusta como escribís. Por supuesto voy a dejar a los expertos que te den sus sugerencias y opiniones porque lo hacen muy bien y porque si fuera por mi, así está perfecto Ojitos 1
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Re: Relatos cortos: Nostalgia y Esperanza.

Mensaje por Edeus el Sáb Ago 12, 2017 11:18 am

Poco más tengo que decir que no te dijera ya. Tomar la perspectiva de un objeto como la espada es algo super original. A veces se hace extraño, porque algunas acciones hacen parecer que realmente está viva y todo, lo que me lleva a crearme imágenes extrañas xD Me gustan muchas de las descripciones, y aunque me da que hay algunos fallos entre puntos y comas, en general se hace bastante ameno y entretenido de leer.

No me has dicho nada nuevo. Hastiado

Si, bueno. Ya te he dicho que no iba a decir nada nuevo igualmente Razz  Es para dejar constancia y eso. Si se me ocurre algo más, editaré esto.
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Re: Relatos cortos: Nostalgia y Esperanza.

Mensaje por Shalott el Sáb Sep 30, 2017 2:43 pm

Aquí hay dos historias solapadas y las dos son estupendas, GWYNBELIDD
Es como si sumergieras la historia de Kvote y Delirio en un apartado del Génesis bíblico (Adán y Eva) que tratara de explicar su propósito.
Es un relato muy original que te animo a desarrollar aún más. 
Lo he disfrutado mucho.
¡Gracias!
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Re: Relatos cortos: Nostalgia y Esperanza.

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