Tres días de Kvothe
Últimos temas
» El Club de los Martes
por Szao Hoy a las 3:34 pm

» Confieso que... (Versión Hardcore)
por Edeus Hoy a las 3:20 pm

» La Mancomunidad duerme 2.0
por Durzo Hoy a las 2:15 pm

» Gastar experiencia
por Maestro de los Carromatos Hoy a las 1:05 pm

» Preséntate con fotos!
por Títere Hoy a las 1:00 pm

» Mata al miembro de arrriba
por Títere Hoy a las 12:54 pm

» Confieso que...
por Dalcenti Hoy a las 4:52 am

» ¿Qué estás escuchando?
por Dalcenti Hoy a las 4:38 am

» ¡¡Cumpleaños!!
por Dalcenti Hoy a las 4:33 am

» Toc, toc...
por Feren Ayer a las 9:55 pm

Conectarse

Recuperar mi contraseña

Sondeo

¿Qué personaje de la saga se ganó tu odio?

51% 51% [ 459 ]
19% 19% [ 172 ]
2% 2% [ 14 ]
16% 16% [ 144 ]
5% 5% [ 42 ]
2% 2% [ 17 ]
6% 6% [ 54 ]

Votos Totales : 902

Twitter
Twitter

Cadáver Exquisito

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Ir abajo

Re: Cadáver Exquisito

Mensaje por Szao el Dom Jun 03, 2018 8:01 pm

@Durzo escribió:¿Entonces @Szao ya lo tiene?
avatar
Szao
Héroe de historias de taberna
Héroe de historias de taberna


Hoja de Personaje
Nombre: Anhelope Blackmore
Sexo: Mujer
Edad: 23 (pobre del que se atreva a preguntarle directamente por su edad)

Volver arriba Ir abajo

Re: Cadáver Exquisito

Mensaje por Aitas el Dom Jun 03, 2018 9:42 pm

avatar
Aitas
Re'lar Secretario
Re'lar Secretario


Hoja de Personaje
Nombre: Aréis
Sexo: Hombre
Edad: 21

Volver arriba Ir abajo

Re: Cadáver Exquisito

Mensaje por Aloine el Dom Jun 03, 2018 9:56 pm

Que no panda el cúnico gente, el cadáver está parado en la Aduanas, pronto continuará!!
avatar
Aloine
Re'lar de 5 vínculos
Re'lar de 5 vínculos


Hoja de Personaje
Nombre: Elam Cehyl
Sexo: Hombre
Edad: 20

Volver arriba Ir abajo

Re: Cadáver Exquisito

Mensaje por Szao el Dom Jun 03, 2018 10:19 pm


Pero si está retenido en aduanas... ¿qué es lo que han enviado a la morgue?

avatar
Szao
Héroe de historias de taberna
Héroe de historias de taberna


Hoja de Personaje
Nombre: Anhelope Blackmore
Sexo: Mujer
Edad: 23 (pobre del que se atreva a preguntarle directamente por su edad)

Volver arriba Ir abajo

Re: Cadáver Exquisito

Mensaje por Knessa el Jue Jun 07, 2018 10:25 pm

¿Qué sucede aquí? ¿Buscan romper el récord de Tit? De ese cadáver no deben quedar más que huesitos :c
avatar
Knessa
El'the que persigue el viento
El'the que persigue el viento


Hoja de Personaje
Nombre:
Sexo:
Edad:

Volver arriba Ir abajo

Re: Cadáver Exquisito

Mensaje por Aloine el Miér Jun 13, 2018 3:33 pm

Finalmente, luego de una larga espera y varios inconvenientes... EL CADÁVER ESTA AQUÍ!!
Así que sin más dilación, siéntense y disfruten.



INICIO
Sabía que no tenía escapatoria. El silencio era tan denso y profundo que podía escuchar el latir desbocado de su corazón. Su respiración agitada formaba nubes de vapor en aquel frío penetrante que parecía querer congelarlo hasta los huesos.

Aguzó el oído, intentando captar alguna señal de aquel ser que ahora llenaba su pecho de terror. Pudo oírlo, unos pasos lentos que se arrastraban pesadamente por la calle desierta en su dirección. Sabía que su perseguidor no necesitaba apresurarse; tarde o temprano lo alcanzaría, lo encontraría, pero mientras tanto parecía disfrutar de aquel juego del gato y el ratón. Asomó la cabeza desde su escondite, el callejón trasero de la taberna, sin embargo la oscuridad casi absoluta de esa noche sin luna le impedía ver a más de unos metros de distancia.

Su mente trabajaba deprisa, intentando encontrar una forma de huir.

DURZO:

Miró alrededor buscando cualquier ruta de escape, sus únicas opciones eran trepar por la pared o ir de frente contra su depredador. Se aferró a las piedras que servían de apoyo para subir al tejado, eran resbaladizas y le causaban dolor en los dedos. Casi podía sentir a su perseguidor girando la esquina. Consiguió subir un pie, otro... Escuchó la risa demente de la abominación detrás de él y no pudo evitar girar la cabeza, y lo vio. Era más oscuro que la propia oscuridad que ya envolvía el ambiente. Estaba tranquilo, tenía la cabeza ladeada y sonreía, observando a su presa con la absoluta certeza de que lo alcanzaría tarde o temprano. El miedo lo asaltó y agarró aún más fuerte la pared, intentando subir con toda la velocidad posible. Se le resbaló un pie y el corazón se le aceleró aún más. Consiguió reincorporarse y subió otro pie. La criatura soltó un gemido que podría entenderse como confusión y placer al mismo tiempo. El tejado estaba cada vez más lejos, le dolían todos los músculos y, rindiéndose ante lo imposible, una mano se soltó, todo el cuerpo le falló y comenzó a caer al vacío, de espaldas, contra una muerte lenta y cruel.

Entonces despertó, sudaba y temblaba. No le sorprendió el desastre que había en la habitación, ni las personas desnudas, ni las copas que estaban por el suelo. En su cabeza solo rondaba una cosa: era tarde, y tenía algo muy importante que hacer.


JANISGOTH:

-¡Mierda, mierda! - Refunfuñaba sin parar.


Hacía media hora que había salido de esa habitación llena de cuerpos, trastabillando con ropas, copas, botellas y substancias de las cuales prefería ignorar su procedencia. Todavía seguía con la cabeza embotada y no sólo por los restos de alcohol en su organismo, sino por la pesadilla de la noche anterior. Hacía mucho tiempo desde la última vez que se había sentido tan atrapado e indefenso. Podía saborear la angustia en el fondo de su paladar.

-¡Basta! - Sacudió su cabeza e intentó concentrarse  en su misión. En estos momentos no importaba nada más.

Iba a paso ligero pero sin correr para no llamar la atención, no quería que nadie se fijase en él. Siempre había sido así, desde la infancia, observando desde las sombras, pasando desapercibido. Ella le había enseñado que así debía ser.

Al pensar en ella empezó a sudar. Era muy importante para él demostrarle que todo lo que le había enseñado, todo el dolor, las lecciones, las pocas horas de sueño; todo aquello no había sido en vano.  

Acortó camino por unas sucias callejuelas, no podía llegar tarde, hoy no.

Se llevó una mano a la cabeza y retiró su largo pelo de la cara. Era un gesto que hacía cuando estaba nervioso, lo delataba.

Tenía que calmarse, ¿dónde estaba su autocontrol? Le había costado sudor y sangre perfeccionarlo y ahí estaba él, como un niño en su primer día de colegio, inquieto y emocionado.

Hizo un par de respiraciones profundas. Ya estaba llegando, sólo unos pasos más...
Levantó la vista y la vio.


ANAF:

   - ¡Es ella! – Por un momento le pareció que tenía orejas de conejo y nariz de chancho, pero no, eran el alcohol y las drogas aún presentes en su organismo que  le jugaban una mala pasada. Se acercó nervioso, ansioso, sudando a mares pero con la tranquilidad del deber cumplido.

 - ¿Lo lograste? – Le preguntó ella con una carga en la voz que decía: ¿Hiciste todo lo que te enseñé?, ¿no la habrás cagado no?

 -  Sí, no fue fácil. Hubo una fiesta muy grande, cantidades de alcohol y droga. Yo tuve que participar como uno más para no despertar sospechas – Claramente ella no creía esa mentira, seguramente se habría abandonado a toda clase de excesos que se le presentaron servidos en bandeja.

 - Lo importante es que hayas cumplido tu propósito.

 - Me costó, debo reconocerlo. Tuve que esperar a que todos tuvieran el cerebro lo suficientemente embotado para poder escabullirme y hacerlo. En el camino había manos que me agarraban y me tiraban al piso para aprovecharse de mi inocencia, pero poco a poco pude abrirme paso hacia el objetivo esquivando elefantes rosados y dragones de colores.

 -¿No te vio nadie?, ¿ella no gritó, chilló o ladró mientras lo hacías?.
 - No, el volumen de la música era demasiado alto y estábamos todos muy drogados. Es imposible que alguien me viera, o si lo hicieron seguro lo tomaron como parte de una fantasía producto de los estupefacientes.

 -  Déjame ver la foto – La instantánea Polaroid mostraba una perra chihuahua teñida de verde con los ojos y los labios pintados cual artista de burlesque.
      
- Perfecto.....



KNESSA:

Durante la madrugada no durmieron aquellos dos, debían continuar con su trabajo y rápido; tenían mucho por hacer y muy pocas horas para lograrlo.


Ya no importaban las razones que los llevaron a comenzar con todo eso, era divertido y poco mas importaba. Eso sí, era completamente necesario ridiculizarlos lo máximo posible y ellos se encargarían de ello.

Cerca de las 5 de la madrugada el cansancio les ganaba, la mujer sacó un par de Redbull de su bulto y le ofreció una; después de todo, Redbull te da alas, y energía para continuar. (Este espacio no está siendo pagado por ninguna compañía)

Terminaron. Fue agotador, pero lo lograron.

Al dia siguiente, todo poste y edificio de la localidad tenía al menos veinte fotos de la perra. Algunos lo veían y reían, otros se enojaban y arrancaban las imágenes que podían. Eran demasiadas.

En realidad, la chihuahua no se veía mal. Era un mezcla de she-hulk y Cher. Toda una diva, ¿no?


KANDRIAN:

Ahí estaban, la mujer gigante y su gran danés, con cansancio al pestañar y latas vacías a su alrededor, pero enamorados.
 
El amor al acto de humillar se adquiere por naturaleza celestial. Dios hizo a la mujer enorme y deforme; el pedigrí (divino) hizo al gran danés espigado e imponente. Ambos gozaron de ridiculizar a quienes no contaban con el cavernario atributo de la corpulencia física, desde sus primeros días en la mísera tierra.
 
La mujer gozaba de gritar, poner sobre la palma de sus manos y meter dentro de su nariz a las personas más bajas. En ocasiones vomitaba de la felicidad, obligando a los desdichados a nadar para no ahogarse en la putrefacción de la comida mal digerida.
 
El gran danés se emocionaba cada vez que golpeaba con su cola, cabeceaba y tragaba-regurgitaba a los chihuahuas. Con el amor de su vida ya habían puesto en el debate público el tema de “los grandes animales” y cómo los perros enanos debían ser empoderados y fuertes como she-hulk, y americanos como Cher.
 
Ahora tocaba el turno de ridiculizar a los humanos bajos. Para quien ha humillado toda su vida, es cada vez más difícil superar los trabajos vejatorios precedentes . Es por eso que en esta oportunidad se prepararon con todo, buscando llevar sus pérfidas maquinaciones al límite: rosquillas de manjar, jugo de arándano, pan tostado con mantequilla, filete de león obeso y cocaína pura formaban parte del cóctel imaginativo.
 
Por desgracia, no tenían cómo saber que la víctima en cuestión, Kandriantonio del Khandro, de metro diez de estatura, era un especialista en buceo bajo el vómito, ya que solía vivir en la verdadera mierda.
 
Kandriantonio, al que todos llamaban Kandrian, tenía además otro as bajo la polera (bajo la manga no cabía).



NETALIA:

Aquel as era su voz y nunca antes había sido testigo del poder que podía encerrar. Cuando la gigante y su gran danés pusieron en marcha su maquiavélico plan, cuando los dedos de ella rodearon el pequeño cuerpo de Kandrian con peligrosas intenciones, él abrió la boca y gritó. El terror que oprimía su pecho se filtró hasta su garganta y el sonido que salió de ella rozó lo inhumano. El imponente perro retrocedió entre gimoteos y su dueña le dejó caer, en un desesperado intento de proteger sus oídos, de los que manaba un pequeño reguero de sangre. El joven impactó contra el suelo, desorientado y confuso, para ver como sus enemigos se retiraban, temerosos de volver a cruzarse con él. 

Fue así como Kandrian, el pequeño hombrecillo de metro diez, descubrió el don que le había sido otorgado en compensación por su corta estatura: una voz que no sólo transmitía sentimientos, sino que los sembraba en sus oyentes y tomaba el control sobre ellos. Podía paralizar de miedo a sus enemigos, enamorar a las más bellas doncellas o llenar de compasión los corazones más fríos simplemente haciendo vibrar sus cuerdas vocales. Sin embargo, aquel poder apenas acababa de ser descubierto y la realidad era que no tenía ni la más remota idea de cómo controlarlo. Así que decidió aprender a controlarlo, aunque aquello significase viajar hasta los confines del mundo o sacrificar la mitad de los años de su vida.




BOREAS:

El pequeño Kandrían se levantó del suelo, pesadamente, parecía que su recién descubierto poder tenía un efecto secundario. Tuvo que esperar un par de minutos antes de incorporarse, pero una vez lo hizo, no pudo contener una risa que salía del fondo de su alma, una risa que aliviaba sus más profundos temores y miedos causados por su pequeña estatura. La risilla se convirtió rápidamente en una carcajada con un tono vengativo, y fue cortada vertiginosamente, pues la pesadez se manifestaba de nuevo.

El  pequeño hombre entendió que debía contenerse hasta dominar mejor su poder, sin embargo no tenía muy claro qué debía hacer ahora. ¿Dirigirse a los curanderos del pueblo? No, seguro se burlarían de él, y usaría su voz para atorméntalos. ¿Ir a casa de Alanna, quien lo había rechazado tantas veces, para cantar una canción que le derritiera el corazón? No, de nada serviría si se desplomaba una vez terminara… eso tendría que esperar. Caminó meditabundo sin un rumbo claro durante un tiempo, sin tener certeza si habían pasado minutos u horas.
Cuando alzó su cabeza, se dio cuenta que estaba a la orilla del mar. Aprovecho que la marea era baja para sentarse a la orilla, dejando que las olas rozaran sus pies. Cuando el sol se ponía, recordó como el gran danés gimoteaba desesperado, y el hilillo de sangre que salía de la oreja de la gigante, cuando de repente una nave se apreció en el horizonte, con curso hacia los muelles. La respuesta era clara, debía viajar a las islas del alba, allá podría aprender a controlar su poder.
Se dirigió hacia el puerto.


KAYREN:

En el puerto, Kandrian  vio anclado el barco que había divisado a lo lejos desde la orilla de la playa. La lejanía no hacía justicia a tan portentosa nave, la cual parecía capaz de soportar las peores tormentas y cuyas velas deberían ser capaces de surcar los mares a velocidades inimaginables. Ese barco seguro que era capaz de llevarle a su destino sin ningún problema. Junto al barco, estaba quien debería ser el capitán del mismo, con un porte y ropas que apestaban a riqueza desde millas a distancia. 

—Buenas, ¿Por cuánto me llevaría hasta las islas del alba? — le preguntó Kandrian acercándose al susodicho. Una mueca de asco recorrió la cara del hombre al ver los ropajes sucios y descuidados que llevaba Kandrian.

— 2 marcos, joven —  le respondió.

 Las manos de Kandrian buscaron sin éxito en sus bolsillos el dinero que le había pedido, encontrando únicamente un par de peniques. Kandrian se tuvo que marchar de allí, caminando sin rumbo fijo por el puerto, pensando cómo viajar a la isla. Ningún barco le llevaría a ningún lugar por tan poco dinero. Sin embargo, tenía claro que allí sería el único lugar donde podría conseguir dominar el poder que se le había concedido. 

Desde un barco, un viejo hombre le habló con una voz grave y rota, sacándole de su ensoñación:

— Jovecito, ¿necesitas viajar a algún lugar? Por tan solo 2 peniques le llevo a donde usted quiera. 

El barco apenas se sostenía ni siquiera en las tranquilas aguas del puerto, soportando con clavos oxidados el lento golpear de las olas. Unas velas remendadas cientos de veces decoraban el astillado mástil, las cuales no parecían capaces de aguantar ni las más suaves brisas marinas. Sin embargo, era su única oportunidad para viajar hacia las islas del alba. No podía esperar más tiempo para aprender a controlar sus poderes. Tampoco creía que estuviera tan lejos su destino y el mar estaba calmado y el cielo despejado. ¿Qué podría salir mal?

— Acepto—le contestó Kandrian, montándose en el barco.


AITAS:

El viaje no fue para nada como Kandrian esperaba. Si bien es cierto que el barco no estaba en las condiciones más optimas -por no decir que era un milagro que aquella chatarra se mantuviera a flote-, el viejo marinero parecía un buen tipo, y le iba a llevar a las Islas del Alba, el lugar donde iba a aprender a controlar finalmente sus poderes. Y todo por dos peniques. No se podía quejar. 

Aquel marinero resultó tener varias aficiones. Una de ellas era la bebida:  Bertiniano,  que era como se llamaba el hombre, decía que "en la familia de los Osbornes los varones siempre hemos sido de buen beber. Una vez dejamos de mamar teta de la madre, es tradición en la familia que pasemos directamente a beber vino, nada de agua. Eso es lo que te hace ser un hombre de pelo en pecho; así lo hizo mi padre, y el padre de mi padre. Y el padre de mi padre de mi padre..."

Para cuando ya estaban a mitad de camino para llegar a las Islas del Alba, ese hombrecillo amable y menudo que se encontró en el puerto ya se había bebido siete botellas de vino. Kandrian observaba -no con poca admiración- cómo aquel hombre, borracho como una cuba, era capaz de manejar  en una especie de baile zigzagueante el destartalado barco sin desviarse del rumbo. 

Hasta entonces, Kandrian -mientras hacía como que escuchaba las historias de Bertiniano- no había hecho más que pensar en su misión y en qué iba a hacer una vez llegado a las Islas del Alba. Pensó que no era bueno saturar tanto la cabeza, y decidió, no sin antes descorchar y beberse una de las catorce botellas de vino que rodaban por el barco, que mantener una agradable e interesante conversación con el afable marinero le ayudaría a despejar un poco la mente.

"¿Qué opina -preguntó al barquero- de la teoría de Teccam de la energía como sustancia elemental y no como propiedad material?"

El rostro del marinero, hasta entonces cordial y alegre, se tornó serio de golpe, y miró a los ojos a Kandrian, fijamente. 

"Esa no es tu historia, amigo.", le dijo.  Y le empujó de la barca. 

Kandrian cayó, pero no al agua. De repente, todo se volvió negro. No había mar, barco, ni aquel misterioso marinero; solo estaba él, y la oscuridad. En ese mar de negrura, Kandrian atisbó una luz, un parpadeo. Esa luz poco a poco fue acercándose más y más a el, cada vez era más grande, más intenso. Podía sentirlo, desde sus dedos hasta la cabeza, podía sentir cómo fluía en sus venas. Era El Poder.



SZAO:

Cuando aquella luz del color de la alborada lo alcanzó, una descarga eléctrica cual orgasmo convulsionó todo el cuerpo de Kandrian. Fue como si unas hormigas diminutas recorrieran cada una de sus extremidades y tomasen el control, como si no fuera más que una marioneta dirigida por unos hilos que ya no le pertenecían. 

Abrió la boca, tal vez para emitir algún gorgorito de placer; sin embargo, de su garganta solo salió otra cosa: una palabra sepultada en los recuerdos de su inconsciencia.  

Un punzante olor a madera quemada invadió de repente su olfato, pero lo que le hizo retornar del éxtasis a la realidad fue el alarido del viejo lobo de mar que timoneaba aquella chatarra.  

–¡¡¡FUEGOOOOOO!!! –Gritó con todas sus fuerzas Bertiniano. 

Efectivamente, el barco estaba en llamas.

El marinero no perdió el tiempo y se apresuró a izar las velas antes de que las crecientes llamas las alcanzasen, pero no tuvo esa suerte. Una lengua roja se desvió y saltó hacia lo alto; su ascenso fue más rápido que los inútiles movimientos de Bertiniano por la cubierta. Mientras, Kandrian, el llamado héroe de los pocos significados y de las mil palabras, lo observaba mudo y confuso desde la popa, intentando recordar con el ceño fruncido qué clases de uvas serían las de aquella exquisita botella de vino que le habían devuelto a la memoria el nombre del fuego.

–¡Maldito Calandrián! ¡¿Es que no vas a mover tu culo y ayudarme?! –le espetó el marinero, ya preso de la desesperación que surge cuando ves consumirse el único sustento de tu vida.

–Es Kandrian. Y discúlpeme, caballero, pero en el acuerdo inicial no había ninguna cláusula en la que tuviera que lanzar calderos de agua salada para poder llegar a las Islas del Alba. No obstante, por seis peniques tal vez podamos llegar a algún nuevo acuerdo en el que yo me convierta figurativamente en el calderero que usted necesita.

El marinero lo miró fijamente, sin ofrecerle una respuesta verbal. Por la perdurabilidad del alcohol en sus venas, Kandrian sabía con seguridad que fue él quien había provocado aquel incendio, pero advirtió también que, como no saltara pronto por la borda, posiblemente se iba a desatar otro terror peor en los ojos negros de aquel hombre.

–¡Un penique!

–Cinco.

–¡He dicho uno!

–Bajo a cuatro, no más.

–¡Te devuelvo los dos peniques del viaje y quedamos en paz, sucio bastardo mancomunero!

–Trato hecho si hay una botella de ese vino.

–¡Vale, vale! ¡Pero por lo que más quieras, apaga ese maldito fuego de una puta vez!

El truhan de Kandrian empezó a hacer movimientos extraños con las manos. Primero hacia arriba, luego hacia abajo. Incluso dio alguna palmada como si estuviera marcando el ritmo de un baile sureño. Realizar un vínculo mediante la simpatía no requería de tanta idiotez pero él siempre buscaba el cuarto silencio en las personas: el mutismo ofrecido por respeto y la admiración.


EDEUS:

Bertiniano observó al joven, expectante. El hombre llevaba ya un rato haciendo movimientos de manos, y por unos segundos se preguntó si el tipo no estaría sufriendo una embolia. El caso es que si el barco no hubiese estado en llamas y eso, probablemente lo hubiese dejado seguir con el numerito un rato más. Pero su querido buque estaba a apenas unos minutos de ser devorado por las llamas, y eso era algo que no podía permitir.


De pronto, antes siquiera de que pudiese acabar de realizar el vínculo que acabaría de una vez por todas con el mar de llamas que él mismo había creado, una repentina explosión envió a los dos hombres directos al suelo. Finalmente, el sonido atronador que hizo el mástil al derrumbarse contra la popa dejó patente que los días de navegación de ese pequeño barco habían llegado irremediablemente a su fin.

—En fin. —Kandrian se incorporó, sacudiéndose de encima el polvo invisible de su camisa—. Parece que no va a ser posible. Ha sido un placer.

—¡¿Cómo dices?!

Kandrian se volvió hacia él.

—Lo siento, mi señor, pero necesito llegar a las Islas del Alba lo antes posible. Y de poco voy a servir si me muero ahora, ¿no le parece?

Otra explosión. Esta vez desde la bodega. Vaya, pensó Kandrian. Adiós al alcohol.

—¿Pretendes decirme que vas a dejarme aquí tirado? ¿Después de aceptar llevarte? ¡Y con mi barco en llamas, ni mucho menos!

—Eso es exactamente lo que voy a hacer, sí. 

—No puedes. ¡Tengo familia e hijos! 

—En ese caso les daré recuerdos de su parte.

Y sin más dilación, Kandrian se lanzó a la mar con un innecesario triple tirabuzón mortal hacia atrás.

Y al caer se lo comió un tiburón.


RHASENT:

— ¡Ojala ardas en el infierno Candarián!  —gritó con rabia y con lágrimas en los ojos Bertiniano mientras veía como su barco llameaba furiosamente, desprendiendo una intensa luz anaranjada en la oscuridad de la noche. El barco sentía arder cada astilla, y la madera bramaba ante su propio horror.  

Bertiniano debía hacer algo, no soportaba la idea de morir abrasado. Buscó fervientemente una idea en su cabeza, solamente tenía unos segundos, el barco no aguantaría mucho más. Sin embargo, el calor atontaba sus sentidos, y apenas podía pensar en nada, pero sabía que una ligera lluvia no podría aplacar el incendio. Corrió efusivamente hasta proa huyendo del ardiente diablo. En su asfixiante situación, se encontraba a punto de aceptar su aparente destino cuando divisó una deslumbrante luz carmesí proveniente de las profundidades del océano. Las propias aguas se encontraban cegadas ante tal fulgor.


— Que Tehlu y sus ángeles se apiaden de mi alma —murmuró despacio mientras observaba conmocionado como una enorme figura negra enturbiaba broncamente las revueltas aguas emergiendo vehemente a la superficie. Bertiniano no creía cierto lo que veían sus ojos, solamente los niños y los borrachos creían en los cuentos de hadas. Se desplomó de rodillas en el caldeado suelo de madera ante la excelsa imagen que sus verdes ojos reflejaban. Ya no existía huida posible. La encarnación del óbito se cernía volando agresivamente ante él, colérica e iracunda, y solo fue entonces cuando comprendió el desasosiego de los hombres ante la certeza de su propia muerte.


El cielo se iluminó una última vez en una cítrica lengua de fuego que sumió todo en una gran oscuridad. 





avatar
Aloine
Re'lar de 5 vínculos
Re'lar de 5 vínculos


Hoja de Personaje
Nombre: Elam Cehyl
Sexo: Hombre
Edad: 20

Volver arriba Ir abajo

Re: Cadáver Exquisito

Mensaje por Aitas el Miér Jun 13, 2018 4:22 pm



Muy chula la historia. Grande Kandrian mandando a tomar por culo a Bertiniano, que al final ha tomado más protagonismo del que pensaba.

D.E.P. BERTINIANO:
avatar
Aitas
Re'lar Secretario
Re'lar Secretario


Hoja de Personaje
Nombre: Aréis
Sexo: Hombre
Edad: 21

Volver arriba Ir abajo

Re: Cadáver Exquisito

Mensaje por Durzo el Miér Jun 13, 2018 4:54 pm

Oh joder, ha quedado mejor de lo que esperaba. Eso de mezclar lo que a cada uno le salga de los pulgares e uma delíssia.

Espero que haya más entregas de Cadaver Exquisito, lo propongo como juego oficial y continuo.

avatar
Durzo
El'the que persigue el viento
El'the que persigue el viento


Hoja de Personaje
Nombre: Sarko Attano
Sexo: Hombre
Edad: 21

Volver arriba Ir abajo

Re: Cadáver Exquisito

Mensaje por Szao el Miér Jun 13, 2018 5:47 pm


Ha quedado como una mezcla de tres películas: una de suspense de esas que sabes que te están persiguiendo por un callejón oscuro -posiblemente un vampiro- y te estás cagando de miedo, luego sin saber muy bien cómo se ha colado de repente La Dama y el Vagabundo, y el final ha sido un poco a lo Piratas del Caribe pero de bajo presupuesto, protagonizado por Bertín Osborne. xD

Espero que haya más entregas, tenemos que seguir practicando la coordinación de hilos argumentales. Feliz 1
avatar
Szao
Héroe de historias de taberna
Héroe de historias de taberna


Hoja de Personaje
Nombre: Anhelope Blackmore
Sexo: Mujer
Edad: 23 (pobre del que se atreva a preguntarle directamente por su edad)

Volver arriba Ir abajo

Re: Cadáver Exquisito

Mensaje por Anaf el Miér Jun 13, 2018 7:41 pm

JUAAA divertidísimo!!! muy bien todos!! El Humor salvará al mundo!!
avatar
Anaf
E'lir Simpatista
E'lir Simpatista


Hoja de Personaje
Nombre: Althooren
Sexo: Hombre
Edad: Indeterminable

Volver arriba Ir abajo

Re: Cadáver Exquisito

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Página 2 de 2. Precedente  1, 2

Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.