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RECUERDOS CONFUSOS
 
UNA HISTORIA POCO COMÚN
 
UN CICLO EN MI MENTE
 
LOS TRES FORASTEROS
 
LA ÚLTIMA DANZA DE CENIZA
 
 
 
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Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Old Medie el Sáb Feb 01, 2014 4:59 am

EDITO:

LAS VOTACIONES HAN CERRADO:
Se ha producido un empate entre "Los tres forasteros" y "La última danza de Ceniza"

Me contactaré con los dos escritores para ver como desempatamos.

Saludos




Primero que todo: me siento muy feliz al ver que este año han sido muchos más los que han querido participar, mis felicitaciones para mis buenos compañeros de foro.

A continuación tendrán frente a ustedes los 5 relatos participantes de este año. Para votar por ellos simplemente tendrán que escoger el que más les guste en la caja del sondeo arriba de estas letras.

OJO:


  • SOLO PUEDEN VOTAR UNA VEZ
  • EL VOTO, UNA VEZ HECHO NO SE PUEDE CAMBIAR



Así que escojan sabiamente. Suerte a todos y ¡que gane el mejor!

Recuerdos Confusos:

Cuando abrí los ojos me encontraba confusa y desorientada. No sabía donde estaba, miré al rededor... Era una habitación pequeña, me encontraba sobre una cama estrecha pero bastante cómoda, la luz de un precioso amanecer entraba por la ventana iluminando la estancia y dando un ambiente acogedor.
Me incorporé despacio, intentando recordar cómo había llegado a aquel lugar. Unas voces al otro lado de la puerta me sacaron de mi ensimismamiento.

—¿Estás loco? —casi gritaba —No sabemos quién es.
—Enserio Bast, deberías verla... Te sorprenderá —contestó otra voz —pero intenta no sacar el tema.
Se escucharon unas leves pisadas alejándose de la puerta, una vez se volvieron inaudibles la puerta se abrió despacio.
Intenté enfocar lo mejor que pude, era un muchacho joven, moreno y atractivo. Se quedó un momento en la puerta, no pude distinguir su gesto, aun estaba conmocionada y mi vista me traicionaba.
Se acercó despacio hasta llegar a la pequeña cama y luego se sentó junto a mí, sin decir nada. Fue entonces cuando me fijé en esa mirada extraña, maravillosa y a la vez aterradora. No entendía la razón, pero me provocaba nostalgia.

—¿Cómo te encuentras? —Preguntó al fin él, con un susurro.
No sabía que contestar, pero no sentía dolor alguno así que respondí casi por instinto.
—Supongo que bien... Aunque estoy confusa.
—Entiendo —contestó —¿Recuerdas qué te pasó?
Me sentí frustrada.
—No, ni siquiera sé quién soy.
Le noté estremecerse a mi lado.
—Debe ser horrible no recordar nada...
Asentí despacio, no sabía por qué, pero su presencia me tranquilizaba y me brindaba confianza.
—¿Cómo te llamas? —pregunté.
—Bast... —Abrió los labios para preguntar, pero los cerró enseguida al recordar que yo no sabía mi propio nombre.
—Tengo sed —. Cambié de tema, pero era cierto que tenía la boca seca.
Él reaccionó y se levantó de un brinco.
—Cierto, también deberías comer algo, verás que estofado tan rico prepara Kote —. Hizo una pausa —¿Puedes levantarte?
Asentí y me levanté despacio, sentí un leve mareo, pero pude contenerme. Bajé las escaleras apoyada sobre el hombro izquierdo de Bast, con cuidado, hasta que al fin llegamos al final de las escaleras, me di cuenta que me costaba caminar un poco. Al levantar la vista de los escalones mis ojos tropezaron con unos ojos verdes intensos, su brillo parecía algo apagado, quizá por tantos años trabajando tras la barra, quizá por otras miles de cosas...
El tiempo pareció congelarse un leve instante, mis ojos tornasolados se centraron completamente en aquel pelirrojo que a mi ver, ocultaba mucho más de lo que parecía bajo ese aspecto de tabernero.
Él me miraba de igual manera, como si yo fuese el bicho raro. Aparté la mirada y me apoyé en la barra, dejando libre el hombro de Bast.

—Le pondré algo de beber y un estofado —dijo Bast metiéndose en la cocina.
Kote seguía mirándome con fijeza, como si pretendiese descifrar algo de mí.
—¿Recuerdas qué te pasó?
Ya empezaba a cansarme esa pregunta.
—No recuerdo nada.
—¿Ni quién eres?
Negué con la cabeza, pensativa.
El pelirrojo rodeó la barra y se puso a mi lado, me ofreció sentarme, pero me negué. Ya había pasado mucho tiempo en la cama, o por lo menos así me sentía.
—¿Podrías decirme cómo llegué aquí? —pregunté con calma.
—Fui al bosque a por leña y te encontré inconsciente. Las cosas están un poco feas ahí fuera, tuviste suerte de salir con vida.
Me esforcé por recordar... pero lo único que logré fue marearme más y desplomarme. Por suerte Kote tenía buenos reflejos y me cogió antes de caer. Nuestras miradas cruzaron, él aun me sostenía.
Cuando me di cuenta que me había quedado embobada, perdida en aquellos ojos verdes, me incorporé y me aparté de su lado.
—Gracias... Pero podía sola.
Kote asintió con una sonrisilla burlona.
—Aquí está tu estofado y tu agua —dijo Bast entrando por la puerta.
Extendí el brazo para coger el vaso.
—Esa quemadura no tiene buena pinta -espetó el pelirrojo, cogiendo mi brazo.
Yo la miré extrañada, ni siquiera me había dado cuenta que la tenía. Bast me puso un paño húmedo sobre la herida.
—No me pareces un simple tabernero... —dije casi sin pensar.
Kote se quedó mirándome, impasible. La puerta se abrió y entraron un grupo de granjeros. El tabernero se metió rápidamente tras la barra y su mirada cambió visiblemente.
Mi atención se centró en un hombre que bajaba las escaleras, aun tenía cara de recién levantado. Cuando me vio pasó por tres fases, primero se quedó embobado, después se sorprendió y finalmente se puso tenso.
Bast se separó de mí y fue rápidamente hacia él. Pude escuchar los murmullos.
—Ni se te ocurra —susurró Bast amenazante —Es nuestra invitada.
El hombre arqueó una ceja, aun nervioso.
—Pero es...
—Es como yo, así que tranquilízate, Cronista.
—Eso precisamente no me tranquiliza.
Fulminó a Cronista con la mirada.
—Estás avisado, compórtate.

Bast volvió junto a mí y el joven escribano se sentó en una mesa, aun mirándome con desconfianza.
Me pasé el día hablando con Kote y Bast de cosas sin sentido, al final de unas cuantas horas Cronista acabó por acercarse, aun con desconfianza, pero finalmente conseguimos tener una charla entretenida los cuatro juntos.

Al caer la noche solo quedaba un pequeño grupo de personas al rededor de una mesa. Fue entonces cuando empezaron a contar historias, yo escuché con interés, contaban muchas cosas interesantes, para mí todo nuevo ya que no tenía memoria. Me encontraba feliz, era un ambiente estupendo, pero entonces un joven nombró a Los Chandrian. Me puse tensa, recordé el fuego azul y alguien envuelto en sombras. El terror me invadió y la tristeza aun más. Me levanté precipitadamente, sin ser consciente de que todas las miradas se centraban en mí y subí las escaleras. Escuché a Kote decirle a Bast que se ocupase de la taberna y cerré la puerta de mi habitación.
Enseguida llamaron a la puerta, yo no respondí, pero aun así abrió la puerta. Giré la cabeza para que no me viese llorar, pero él ya se había dado cuenta. Cerró la puerta y se sentó a mi lado.

—¿Te encuentras bien? —preguntó.
—Perfectamente —dije con ironía.
—¿Has recordado algo verdad?
Noté un brillo extraño en su mirada.
—No estoy segura... —respiré —Nada de eso puede ser real, esas cosas no existen.
—Quiero que veas algo... no te asustes, no te dañaré.
Él se metió la mano en un bolsillo y yo miré con curiosidad. Sacó un medallón de hierro y me lo acercó, sin llegar a tocarme.
Yo me puse tensa y pegué un brinco, mostré los dientes y gruñí. Le di un manotazo y cayó en una esquina de la habitación, pero eso me dañó la mano.

—¿Qué era eso? —grité aun asustada.
—Hierro... —Contestó con calma.

Entonces recordé la luna y como viajé de un mundo a otro. Recordé el bosque, el fuego azul, siete seres... uno envuelto en sombras al cual me acercaba, por un instante quedé envuelta entre sus sombras y tras una especie de beso casi etérico caí desplomada como si eso hubiese sido un veneno letal para mí, algo que habría matado a un simple humano.
De nuevo las lagrimas caían por mis mejillas, Kote pareció entenderlo, como si me hubiese leído la mente y me abrazó. Me separé un poco de él para mirarle a la cara, clavé mis ojos llorosos en los suyos y susurré.

—Kvothe...

Él no se sorprendió, aun sabiendo que no nos conocíamos, me mantuvo la mirada y besó mis labios con dulzura, en un beso mágico y perfecto.

UNA HISTORIA POCO COMÚN:

Todos los clientes de la taberna contemplaban a una misma persona..
En una taberna, solo hay dos razones por las cuales se dirige la vista a un mismo cliente: o ha insultado a otro cliente, o se dispone a contar una historia. Y dado que nadie estaba intentando arrancar las patas de una silla como arma improvisada, cabía suponer lo segundo.
Este cliente era ya entrecano y, sorprendentemente, aun estando en una taberna, había bebido poco. Lo cual, en una taberna, significaba que no había bebido demasiado. Tenía unas cuantas jarras en su propia mesa, debido a que nadie quería que dejara de contar la historia a causa de la sed.

El hombre, no anciano, pero menos joven, carraspeó (el signo de ritual antes de contar una historia), y empezó.
—Mi nombre no importa. Esta historia la escuché hace mucho. No es como las que esperaríais que contara. No sé si es cierta o no, pero supongo que eso ocurre con todas las historias —comenzó el hombre con gran parsimonia. Naturalmente, se ganó la atención de la mayoría.

—Eso sí, por mi nombre que empieza como la mayoría:
“Táborlin deambulaba por el camino de Tinuë. Deambulaba, porque no se dirigía a ningún lugar en concreto. Pero era un héroe. Y éste era el camino de Tinuë. Fuese a donde fuese, siempre habría alguien que necesitase su ayuda. Y él, como héroe que era, aceptaría.”

“Táborlin ahí se encontraba cuando se topa con una viuda, la típica viuda que ha perdido a su hijo. De hecho, es lo que le había pasado, y cuando Taborlin consiguió arrancarle las palabras en medio de sollozos, le preguntó que había pasado. Por lo visto, que el niño había estado jugando en una piedra de guía, ya sabéis, esas misteriosas piedras del demonio que nadie sabe de donde provienen, y se había esfumado.”

Al oír lo de las piedras de guía, algunos clientes de la posada entrecerraron los ojos ligeramente, porque las opiniones respecto a éstas eran diversas. Pero no le interrumpieron, ya que querían escuchar el resto de la historia.
Pareciera que el hombre hubiera esperado que le contradijesen, pero como nadie dijo nada, continuó:

“La mujer le condujo a la respectiva piedra. Táborlin la estudió durante un momento y se quedó callado, como si no supiera su siguiente movimiento. Pero Táborlin conocía el nombre de todas las cosas, y todas las cosas estaban a su merced, y le dijo a la piedra: “¡Ábrete!”, y la piedra se abrió.”

Ante esta frase tan común, pisando en terreno conocido, la gente de la taberna se tranquilizó, pues al fin y al cabo no parecía ser una historia tan diferente.

“Ante el rostro demudado de la pobre mujer, entró, diciéndole: “Si no vuelvo en dos días, habré muerto.” ”

“Algunas personas creen que las piedras de guía conducen al Fae, el hogar de los seres fata. Según esta historia, así es. Táborlin ya había estado un par de veces, y se conocía bastante bien el lugar. Como conocía el nombre de todas las cosas, Táborlin llamó al viento, y este le llevó más rápidamente de lo que se tarda en decir “Quiquiriquiii” al lugar donde habían llevado al niño”

“Era una torre. Táborlin, sin temer nada, porque Táborlin no teme a nada, entró. Cuando entró, rápidamente surgieron manos de todas las piedras, y le arrebataron todas sus posesiones. Táborlin entendió rápidamente que esta era una torre mágica, e intentó huir, pero las manos sujetaban la puerta y, aunque nombrara a la madera, se sujetaba y, aunque nombrara a la piedra, ésta era mágica, y no respondía a sus designios.”

“Así que subió lo más rápidamente que pudo por las escaleras de caracol, y llegó a una puerta de madera que no estaba sujeta por las manos. La abrió, y se encontró en una habitación, espaciosa, con fuego en una chimenea. Pero el fuego de esta chimenea era azul.”

Todos los reunidos en la taberna profirieron un grito entrecortado. Todo el mundo sabía de lo que estaba hablando el hombre, obviamente, y cada vez estaban más tranquilos, pues pese a que el cuentista había dicho que la historia era singular, se parecía cada vez más a las que solían escuchar al lado de una chimenea.

“Pero Táborlin conocía el nombre de todas las cosas, y le dijo a la piedra, que no era mágica: “Ábrete”, y la piedra se abrió. Después saltó y, llamando al viento, éste le llevó al suelo con la suavidad de una pluma.”
“Pero el rastro le había llevado ahí, y por primera vez en mucho tiempo, Táborlin estaba confundido. Pero rápidamente lo comprendió, y llamó otra vez al viento, y éste le llevó a la cima de la torre con la celeridad de un pájaro.”
“Y allí estaba el niño.”
“Junto a los siete Chandrian, esperándolo. En ese momento, Táborlin no tenía claro si se lo había esperado o le habían tomado por sorpresa.
“Corrió hacia el niño, observando a los Chandrian por el rabillo del ojo, mientras éstos empezaban a correr en pos de él. Decidió que no estaba sorprendido, porque ya se había encontrado con los Chandrian, y volvería a hacerlo. O hubiera vuelto a hacerlo si una sombra rápida no le hubiera clavado una espada en el corazón, hasta la empuñadura.”

“ “Tan cerca”, eso fue lo primero que pensó. Por primera vez en mucho tiempo, sintió dolor. Y supo que iba a morir.”
““Al menos quiero ver a mi atacante”, y eso fue lo segundo que pensó. Levantó la vista, desde el suelo, y vio que tenía los ojos verdes encendidos, alto y bastante joven, pero lo más impresionante era su pelo rojo, como el de un demonio.”

La gente en la posada miraba al cuentista, sorprendida. Ahora sí que entendían al hombre. Todos conocían a ese joven. Contaban sus historias al lado de una chimenea.

“Oía a los Chandrian reír, pero no acertaba a distinguir la expresión del joven, y tampoco las palabras que éste estaba pronunciando, ya que todo estaba borroso, y no oía nada más que las inquietantes risas.”.
“Táborlin conocía a ese chico. Por las historias, nada más. Pero se suponía que era un héroe.”
“ “Así que los héroes no existen”, y eso fue lo último que pensó.”

Y, de pronto, reventaron todas las jarras colocadas alrededor del hombre.
Todos los ahí presentes, se quedaron un segundo en silencio, sin saber qué hacer. Inmediatamente, se produjo un gran revuelo, y todos se fueron, murmurando sobre demonios, y magia, y sobre todo de los Chandrian, y sobre porqué no había que nombrarlos.
Y detrás, en la barra, había un hombre con los ojos verdes, el pelo rojo, tranquilo, esperando.

UN CICLO EN MI MENTE:
Era mitad uno de tantas noches de festejo en el banco de piedra al salir de la taberna. Después de un rato de conversación música y bebida como siempre. Había salido a respirar aire fresco, libre de humo del fogón y sudor. Contemplaba las estrellas de la noche sin luna, aprovechando que aún no estaban dobles y masajeaba mis oídos con el silencio exterior, no era absoluto, pues la música, las voces y una pequeña brisa me ponían la melodía de fondo para pensar en cosas deprimentes.

Al poco tiempo salió Miraé, ahora vestía más normal, al igual que yo. Ella ya no era la discípula de Éncanis que parecía ser, sin su vestimenta oscura y pintura siniestra. Y yo ya no lucía mi fea melena, de quien piensa lo contrario a lo que es normal. No sentíamos lo mismo que el uno por el otro desconocía haber sentido alguna vez, cada uno tenía su amor pero seguíamos teniendo un vínculo especial. Últimamente nuestro vínculo era salir, beber y conversar con los colegas, y de vez en cuando hacíamos el camino de vuelta a casa.

Pensé en el tiempo que hacía en que caí enamorado de ella... ¿cuatro años?... ¿cinco? La breve temporada en que tuve esperanza y la gran temporada de dolor. Era un crío, a penas tendría 12 ó 13 años, pero no por eso sentí con menos intensidad.

Pensé en todo lo que había pasado estos años en un instante. Aunque el punto más decisivo fue un ciclo de los primeros meses de conocerla, el ciclo en que pasé a estar ciegamente enamorado e ilusionado, a hundirme por completo en la tristeza al empezar el siguiente. Aquel ciclo hubiera cambiado las cosas, lo sabía, y me llenaba de impotencia.

Mientras, ahí seguíamos, cabizbajos. Algo más reciente que lo nuestro pasaba por nuestras cabezas. Su novio ahora era mi mejor amigo, no me importaba, empezaron después de que me recuperara. Y hacía unos días había pasado un tema delicado que implicaba a mi hermano, Axel, un poco mujeriego y presumido.

Quizás tenía que ganarse mi confianza, creerle más a ella que a mi hermano y así convencer a su novio. O quizás, aparte, también quería desahogar lo que una vez sintió.

-Hace tiempo tu me gustabas, ¿Sabes? Ni te imaginas desde cuándo me empezaste a gustar -. Fue un latigazo para mí.

-Yo también te quería, y mucho -. Confesé -Estaba enamorado de ti, pasé mucho tiempo mal.

Me acordé de aquel ciclo...

“Empezó nevando, una fría mañana, habíamos quedado temprano para repartir carteles en la ciudad de Esliaga anunciando el que iba a ser nuestra primera actuación en público. Fuimos llegando, uno tras otro, a la plaza. Nos montamos en el primer carromato que se dirigía a Esliaga desde Windoc, nuestra ciudad. Se portó bien con el precio, en cinco horas llegaríamos.

Sentados en la parte de atrás, ella decidió ponerse a mi lado. Planeábamos entre todos en qué sitios íbamos a colgar nuestros carteles, ella era importante en la conversación pues era la única que conocía bien Esliaga. Al tiempo dejamos de hablar y se apoyó en mi hombro, su pelo castaño, largo y liso caía por mi brazo derecho, acariciándolo tímidamente. Me sentía increíblemente cómodo así. Pasaron unos minutos y empezó a hablar conmigo.

—¿Algún día me enseñarás a tocar la viola? Me lo prometiste —dijo Miraé.
—Claro... podríamos quedar cualquier día. Sé tocar, pero desconozco si sé enseñar —. Expliqué —Bueno, da igual... mira lo que he traído, para amenizar el camino —era un libro. Debía ser caro, pues estaba hecho de metal, cada hoja. Se cuestionaban teorías sobre la iglesia y defendían personajes como Éncanis. Realmente no me importó mucho, hacía tiempo que no era supersticioso ni creía en los cuentos de hadas ni en Thelu. ¿De dónde sacó aquello y cómo que aún no la habían quemado en una hoguera? Ni idea, yo solo sonreía por tenerla pegada a mí.

Una vez nos cansamos de leer guardó su libro y nos quedamos callados. Vi el paisaje por la ventana, todo el horizonte llano y blanco. Tuve el infantil deseo de tener una avería para alargar aquel momento algún día más. El deseo se fue desvaneciendo mientras empezaba a tiritar. Cerré la ventana.

Ya en Esliaga nos limitamos a seguirla, hablar, colgar carteles y de vez en cuando tirarnos bolas de nieve. Esperábamos conseguir un poco de público pues Esliaga era el triple de grande que Windoc. Tenía una escuela en la que enseñaban conocimientos elementales y música entre otras artes. Cuando hubimos terminado, buscamos otro carromato, el cual nos cobró un poco más. A mitad de camino cenamos en una posada.
—¿Te apetece tener tu primera clase de viola mañana por la mañana? —Me atreví —Pues claro, allí estaré —. Seguimos hablando de más cosas con los demás durante la cena hasta que acabamos y retomamos el viaje. Aquella noche en mi casa dormí como un bebé. “


—Yo también te quería. Mucho antes de lo que puedas creer -—dijo Miraé —¿No veías las señales que te mandaba? Me insinué mucho, pero no había respuesta. Los demás me decían que no lo intentara, que no me querías.
—Claro que te quería, pero creía que eran ilusiones mías, yo era muy tímido e inseguro y no creía que podía llegar a gustarte...

“Me levanté con ganas, cogí mi viola en su estuche y salí contento de casa. A mitad de camino encontré a algunos de mis amigos, algunos tirando bolas de nieve, otros contando historias o chistes. Jholu, miembro de nuestro quinteto me saludó

—¿Dónde vas?
—A dar clases de viola a Miraé —. Respondí.
—Te gusta esa chica, ¿Eh?
—Bueno... puede ser —. Intenté confesar.
No me dejaron seguir con mi camino sin antes bendecirme y ordenarme que atacase. Me despedí con una sonrisa.

Llegué al caseto donde ensayábamos, estaba en medio de un huerto, del padre del violonchelista y compartíamos el espacio con sus herramientas. Estuve tocando un par de horas, primero por calentar, luego por aburrimiento. Llegó y me dijo que no podía, que hoy tenía un montón de cosas que hacer. Volví decepcionado a casa.

Después de unos días de ensayo más y de que la lluvia derritiera el poco hielo que quedaba, decidimos tomar un descanso aquella tarde de Hepten, quedaban cuatro días para el concierto. Fuimos a casa de Antoem, en esa casa solía entrar mucha gente, parecía un bar. Fia, Amiga de Miraé, me estuvo hablando un rato. Las veces que preguntó si me gustaba Miraé, no daba respuesta clara, casi lo negaba. Pensaba que contándolo lo fastidiaría todo. No podía estar más equivocado...

Más tarde llegó ella, mi corazón dio un salto y se borró la decepción del plantón. Ofrecí mi sitio y ella elogió públicamente mi caballerosidad. Estuvimos charlando un rato cuando nuestro laudista nos dió una mala noticia. -No podemos tocar en la taberna, parece ser que le caemos mal al alcalde, ha amenazado a la taberna con cerrarla. Me lo ha dicho el dueño.

Estuvimos maldiciendo al alcalde el resto de la tarde. A pesar de la mala noticia, seguía feliz. Que nuestras letras fueran demasiado insultantes para los pequeños y grandes poderes era un buen tema del que hablar con ella. Decidimos todos celebrar el día de Prendido igualmente.”


—Lo que va contando tu hermano a la gente no es cierto... Maldita sea... Axel es sólo un mala persona crío —. Mi mente volvió al presente... ¿De verdad pudo engañar a mi amigo con mi hermano? Era bastante más joven, pero tenía un pico de oro para las damas ¿Quién sabrá? —Lo que te quiero decir, Toxum. Tu eres muy importante para mí, siempre lo has sido. Por eso es tan importante que me creas, no quiero que pienses que soy así.
—Es creerte a ti o a mi hermano. Puede ser un cabrón, pero es sincero —. Se hizo otro silencio.

“Era la noche del concierto, fuimos todos a la taberna. Pero en lugar de tocar, cenamos y bebimos. <<Esta es mi noche>>, pensé. No había tanta gente como esperaba, así que me alegré en parte de que no fuera nuestra primera actuación. Entre chistes y bebida, nos fuimos a rematar la noche a casa de Antoem... el vino peleón cada vez se nos subía más a la cabeza. Cada vez ella insistía más en conocer mis intimidades, quería saber quién ocupaba mi corazón. Procurábamos estar muy cerca uno del otro, pero ninguno daba el paso. <<De aquí a dos horas ataco>> pensé. Se fueron marchando uno a uno mis amigos, solo quedábamos 5 personas. El dueño de la casa, Jholu, Fia, Miraé y yo. En comparación, era un momento íntimo, silencioso.

Llamaron a la puerta con brusquedad. Para mi sorpresa eran mis padres... —No, no he bebido... mucho... —. Intenté convencer. Por la cara que pusieron no debió sonar convincente. Me fui de camino a casa con una oreja estirada. El cabreo que tenían mis padres era razonable, pues la casa de Antoem tenía la merecida fama de tráfico y consumo de drogas, entre ellas resina de Denner, era un lugar peligroso al que ir, por los adictos y por la guardia que a veces irrumpía.”


—Estuve mucho tiempo recuperándome de aquello... Si me querías, ¿Por qué te fuiste con Jholu?... Me preguntaste qué me pasaba en aquél ensayo, ¿no eran obvias las ganas de morir al veros magrear en mi cara?... No me dolía la cabeza, me fui por ti —. Suspiró.
—Si me lo hubieras dicho le hubiera dejado, aún te quería.

“el día de Duelo lo pasé encerrado en casa, el siguiente ciclo iba a tener mucho trabajo en la tienda. De todas formas, sonreía. Creía que ella estaría pensando en mí como yo, que en el siguiente ensayo declararíamos nuestro amor, esto prometía.
Llegó el día de Luten, en el descanso fui a la taberna. Mientras echaba un trago de café al cuerpo, oí a varios de mis amigos detrás del muro de mi asiento, iba a saludarlos cuando una frase me petrificó. -Pues sí, me he beneficiado a Miraé... Uf... es rara la muchacha, pero gime como una dama.- rieron.

Pasé de saludar a nadie, el resto del día lo pasé sin pensar. El día siguiente me dejaron ir a ensayar, pero me arrepentí al instante, pues confirmé con mis ojos su frase.”


Después de aquel ciclo, el tiempo se hacía largo, mi vida social rozaba el autismo. Los días de Prendido y Hepten seguía saliendo, pero apenas pronunciaba palabras, y me torturaba con sus magrear y sus viajes al picadero. Cuando vi que además se drogaban, me acabé de convencer para dejar de salir una temporada. Más tarde lo dejaron, junto con las drogas, y en un tiempo empezó a salir con, ¡Qué casualidad!, mi mejor amigo. Pero esa es otra historia, a él le respeto.

—De todas formas... mejor que no pasara nada, lo habría estropeado todo, siempre lo hago... —dijo ella —Es posible... pero ya da igual.

Nunca supe con certeza si engañó a su novio con mi hermano, ni si me quiso o sólo trataba de convencerme... a los pocos ciclos se fue. Aunque tuve la impresión de verla un día cada año durante las fiestas del solsticio, no volví a verla con certeza nunca más.
Mi historia no fue algo grandioso, ni trágico. Fue un ciclo rozando el cielo, y una eternidad en la oscuridad.

LOS TRES FORASTEROS:
Anochecía. En la posada Roca de Guía reinaba el silencio, un silencio triple. El silenció más obvio fue roto por un joven que, calado hasta los huesos, atravesó el umbral de la puerta y la cerró con un golpe seco. Era de noche y una tormenta arreciaba contra las paredes de la posada.

—¡Tenemos un cliente, Reshi! —le gritó Bast desde una de las mesas del fondo.
Sin decir nada el chico cerró la puerta y se apoyó en la barra. Llevaba una túnica marrón con un gran gorro que le tapaba la cara y parecía nervioso, no dejaba de mover la mano enguantada que apoyaba en la barra. Kote entró con un montón de troncos que dejó con delicadeza al lado de chimenea.
—Haz algo útil y alimenta el fuego mientras atiendo a nuestro cliente —le ordenó.
Bast se levantó lentamente tras un suspiro mal disimulado y se encaminó hacia allí.
—Bienvenido, ¿Qué deseas tomar? —le preguntó Kote amigable.
El chico no respondió, y ante su silencio Kote enarcó una ceja, Bast se giró preparado para saltarle si se trataba de otro de esos espíritus que se camuflaban en los humanos. El joven dejó de mover los dedos y señaló un gran bidón de cerveza detrás de Kote. El posadero lo miró con extrañeza, pero cogió una jarra y se la llenó sin perderle de vista.
—Son dos drabines.

El chico rebuscó en su bolsa con torpeza, por lo que decidió quitarse el guante para facilitarse la tarea. Su mano encontró rápidamente las monedas y se las entregó. Sin demora se enfundó el guante, como esperando que nadie se hubiera dado cuenta, pero Kvothe no era tonto, estaba claro que el encapuchado no quería ser reconocido. Por sus manos no podía tener más de 16 años ¿Qué habría hecho que le obligase a esconderse? No parecían muy hechas al trabajo duro... ¿Sería algún hijo de un noble?
Guardó silencio mientras se sentaba en la mesa más alejada de la chimenea y de Bast. que decidió acercarse.
—Bienvenido a “la Roca de Guía”, me llamo Bast ¿y tú? —Le preguntó con una sonrisa amistosa.

Continuó guardando silencio. Bast empezaba a estar inquieto, lo que demostraba dando pequeños golpecitos al suelo con el pie. Tras un ligero suspiro, casi imperceptible, respondió.
—Isx
—¿Cómo dices? —preguntó sorprendido.
—Isx, me llamo Isx.
Su voz no era natural, la estaba variando de forma poco sutil para que pareciese distinta. Bast se dio cuenta.
—Pues bienvenido a Newarre ¿Por qué no te quitas esa capa mojada, te acercas al fuego y nos cuentas que te ha traído hasta aquí un día tan tempestuoso?
—No, gracias —le cortó.
—Bueno, si no te gusta el fuego no hace falta que te acerques, pero al menos quítate esa túnica y te daremos una manta para que entres en calor —insistió Bast.
—No hace falta, solo necesito que la tormenta amaine.
—¿Estás seguro? Se te nota en la voz que te estás poniendo afónico, yo me lo pensaría antes de seguir un largo viaje con una pulmonía y sin poder hablar. Estas tormentas duran bastantes horas, deberías aprovechar el tiempo que pases aquí y descansar. Se nota que lo necesitas. ¿A dónde vas, si no es indiscreción?- Le preguntó Bast.
—Voy… A la Universidad —Kote alzó la cabeza.
—¿Eres de esos que juegan con la magia oscura? —preguntó sorprendido y dando unos pasitos hacia atrás. Era una buena actuación, pero un Ruh lo habría hecho mejor.

—Si —contestó sencillamente. El numerito de Bast le había convencido y se mostraba más tranquilo —Creo que me acercaré al fuego, hace frío aquí dentro —. Se levantó y se colocó en una mesa más próxima. Por supuesto, dentro no hacía frío pero una túnica mojada no es lo mejor para entrar en calor.
—¿Quieres comer? —preguntó Kote, que hasta ahora había esperado tras la barra sin perder detalle.-Es un poco tarde, pero supongo que si tienes hambre puedo preparar algo.
—No, gracias. Lo que sí quiero es una habitación para esta noche, si tenéis alguna libre. —Aclaró mirando alrededor con mirada divertida.
—Sí, creo que tenemos alguna —respondió Kote.

La noche transcurrió sin más incidentes. Kote daba vueltas en su cama, Bast dormía con un sueño ligero e Isx, demasiado cansado para nada más, descansaba apaciblemente. El armario que había empujado contra la puerta y los cascabeles que había amontonado junto la ventana se lo permitían.

Cuando el chico subió a su habitación Kote y Bast aprovecharon para intercambiar sospechas, aunque no acordaron si sería algún joven noble que se había fugado de casa por algún ridículo motivo o si realmente iba a la Universidad y no tenía los fondos para costearle un viaje seguro.
Cuando el chico se despertó aún era pronto, pero Kote y Bast ya estaban haciendo como que estaban muy atareados. El posadero estaba en la cocina preparando las últimas manzanas que le quedaban para hacer tartas y su compañero fata estaba ocupado cortando leña.

—Buenos días —dijo Isx.
—¡Buenos días! ¿Quieres…? —Kote le miró. Volvía a llevar la misma túnica calada hasta abajo. Con voz cansada le explicó —: Verás, por lo normal respeto la intimidad de mis huéspedes pero esto me parece hasta ridículo. Si no te quitas ahora mismo esa capucha supondré que eres un delincuente y avisaré al alguacil.

—¡No! No, está bien —. Isx se deshizo poco a poco del gorro —Déjame que me explique. Me llamo Ixabel.
Era una mujer, de eso no cabía duda pues sus delicados rasgos junto a su largo pelo, ahora suelto, formaban a una bonita muchacha.
—¿Por qué te hacías pasar por hombre? —preguntó extrañado Kote.
Ixabel se quedó en silencio.

—¿Te persigue alguien?  —aventuró.
—No, no. Pensé… Que bueno… Era tarde, una taberna ocupada sólo por dos hombres, una tormenta que ahoga sonidos… Junto a una joven indefensa. No es una buena combinación y no sería la primera vez que intentan… obligarme a algo que no quiero.

En su bello rostro se veía que lo habían intentado más de una vez. Kvothe lo comprendió perfectamente, no era la primera historia de ese estilo que oía.
—Bueno, no te preocupes, aquí nadie te va a obligar a nada. ¿Quieres desayunar? Supongo que sí  —añadió sonriendo —¿Quieres algo más?
Hacía mucho que andaba errante por los caminos y acumulaba mugre, necesitaba un baño urgentemente. El pelirrojo parecía buena persona, aunque no podía decir lo mismo de su compañero pero, aunque lo pareciera, no estaba indefensa.

—Me gustaría tomar un baño.
—Claro, puedes desayunar mientras caliento el agua.
Tras un sustancioso desayuno que el estómago de Isx agradeció, se dirigió a la habitación que el posadero le había indicado. Empujó la puerta, parecía cerrada pero ya le había avisado de que esa puerta a veces se atascaba, estaban esperando al próximo mercader que viniera para comprar aceite. El agua estaba caliente y limpia. Antes de comenzar decidió colocar un pesado cubo con agua delante de la puerta por si acaso a alguien se intentaba colar. El posadero había ido al almacén y no sabía cuándo volvería, al igual que su compañero, que no había visto en toda la mañana.

Bast llevaba un par de horas cortando leña y aunque no estaba cansado había hecho, en la mitad de tiempo, el trabajo de dos hombres.
—¿Reshi? —Preguntó cuando entró en la cocina y no lo vio. —¡Reshi!
—Estoy abajo —le respondió su voz amortiguada —He dejado dos cubos de agua calentándose, llévalos a la habitación del desagüe, pero no entres, llama, déjalos a la puerta y vete —. Sería mejor que se lo explicase luego o que simplemente no se lo explicara, la insistencia de Bast por descubrirlo cuando la chica se fuera sería un buen entretenimiento durante un par de días.

Bast se dirigió hacia allí y los dejó a la puerta después de darle dos golpes.
—¡Gracias Kote! —gritó Isx. Esperó unos minutos para abrir la puerta y cogerlos, agarró el pomo y tiró con fuerza de la robusta puerta. Se encontró con Bast, que se había quedado para saber finalmente quién era en realidad. Ella sorprendida, dio un grito. Bast se quedo sin saber que decir, creía que se iba a encontrar a un estúpido noble y ya tenía un chiste preparado sobre su miembro, pero no esperaba encontrarse a una chica. Para su desgracia, Isx era precavida y llevaba una toalla, aun que no lo suficiente grande como para que Bast no pudiera entrever su figura. Cerró la puerta en cuanto se dio cuenta de cómo la miraba.

—¡Oh¡ Eh, lo siento  —se disculpó él. Abandonó el pasillo rápidamente cruzándose con Kote, que subía corriendo a ver qué sucedía —¡Reshi! ¡Isx es una mujer! Casi una niña.
—Dime que no has entrado, dímelo —. Le miró Kvothe —¡Te dije que no entraras! —le reprochó sin esperar respuesta.
—¡No he entrado! Ha salido ella —se defendió él.
—Te dije que te fueras. ¿Por qué nunca haces lo que te digo?
—Si me hubieras avisado habría tenido más cuidado —le soltó.
—Oh, seguro que sí —ironizó Kote —¿Tengo que recordarte aquella vez en Cershaen?
Bast se rió y se olvidó de su enfado.
—Nunca creí que la hija de un noble pudiera ponerse tan roja. Pobre chica… y eso que estaba sumergida de cintura para abajo —. Acabó soltando todo el aire en una carcajada.
—¡Ay, Bast! ¿Qué tengo que hacer contigo? —preguntó sonriente Kote. Era una de esas sonrisas que solo conseguía sacarle cada dos o tres ciclos y que inundaban la posada como una de esas lámparas simpáticas de la Universidad.
—Podrías castrarlo —interrumpió Isx, que ya estaba vestida con otra túnica.
—Si, eso sería una solución —afirmó Kote.
—Creo que te debo una disculpa, tenía curiosidad por saber quién eras. Lo siento —dijo Bast.
—Da igual, bueno supongo que ya no sirve de mucho ocultar mi rostro. ¿No? —A lo que hizo un amago de sonrisa —De todas formas me voy ya.
—¿No puedo convencerte de lo contrario? —le preguntó Bast con su mejor tono de Romeo.
—No, ya has visto más de mí de lo necesario —dijo de manera más brusca de lo que pretendía —. En fin, me espera un largo camino.
La joven subió a su habitación y recuperó su bolsa.

—Adios, Kote —se despidió en la puerta —Adiós…Bast —terminó con una tímida sonrisa.
—Que tengas suerte —le respondió Kote.
—Hasta pronto, Isx —. Se despidió con una ligera reverencia y una de sus mejores sonrisas fata.

LA ÚLTIMA DANZA DE CENIZA:
El invierno golpeaba fuerte, más de lo normal, y aunque las estrellas estaban cubiertas por una densa capa de nubes negras la nieve caía tranquila. En medio de Imre, en la gran plaza ambos oponentes se miraban a través de la noche, daban vueltas, dibujando un círculo en la nieve como un ritual de muerte. El pelirrojo, envuelto en su capa negra llena de finos copos, movió sus manos enguantadas para tomar su empuñadura, sacó su espada haciendo un floreo, revelando toda la magnitud de la hoja a su oponente, él simplemente sonrió.

—Vaya, la espada tan luego —soltó el hombre, casi como un reproche —. Tú sabes que yo soy más de puños. No suelo usar la espada con los humanos, claramente no merecen la pena. Al menos que necesite verlos por dentro —dijo revelando una sonrisa gélida y añadió —: Pero tú sabes que esa es mi última opción, tú bien sabes que me gusta aumentar su sufrimiento todo lo posible —. Los ojos del pelirrojo chispearon, revelando un verde profundo y oscuro. El hombre simplemente rió de buena gana soltando todo el aire que tenía, llenando su pequeño círculo del vaho de su aliento, por fin había hecho que se enojara de verdad. El hombre acercó la mano a su empuñadura y desenvainó lentamente, revelando su terrible espada de a poco. Era tal cual como la recordaba el pelirrojo: Un trozo de invierno. De filo como escarcha, empuñadura de témpano y la punta brillante, como un trozo de luna llena.

El hombre dio un paso hacia delante, luego otro calculando al pelirrojo, con su imperecedera sonrisa, esperando a que retrocediera. El pelirrojo buscó una posición, firme como montaña, sin demostrar el miedo que le revolvía las entrañas, listo para atacar. Al ver que no retrocedía, fluido y mortal como una avalancha el hombre lanzó el primer golpe, el cual fue recibido con un movimiento elegante y premeditado. El hombre lanzó un par de golpes más, analizando los movimientos del pelirrojo. Atacó lento y sinuoso, expectante de como lo detendrían, el pelirrojo detuvo los golpes, con agilidad viva, ansioso por encontrar un espacio en la defensa de su oponente para contraatacar. Poco a poco su danza macabra cobraba velocidad y poco a poco los tañidos de las espadas llamaban a despertar a la gente del lugar. Las personas se asomaban por las ventanas y desde el gran local frente a la plaza el sonido de la música dejó de sonar tan fuerte para dejar espacio al sonido de la pelea. Las espadas chocaron, una y otra vez, el hombre realizaba los golpes certeros y calculados, el pelirrojo los detenía y retrocedía. El hombre era como el agua, abarcando todo el espacio, moviéndose al son de la corriente, sus patrones eran precisos y mortales. El pelirrojo era como la roca, estático y resistente, no dejaba pasar golpe y sin embargo se resquebrajaba y cedía de a poco, ante la inevitable erosión.

De un momento a otro el hombre comenzó a atacar más rápido, su espada se deslizaba por el viento con toda la fuerza del invierno, cortando el aire como flecha blanca, apuntando, temible, al corazón del pelirrojo, robando su aliento, obligándole a moverse más rápido de lo que podía. El pelirrojo esquivaba y detenía la espada, el hombre lo llevaba a su límite y disfrutaba de lo sencillo que era ponerlo en apuros.

Cesura recibía los golpes y los detenía con precisión, retrocedía en la mano del pelirrojo y atacaba con fuerza y convicción. El pelirrojo encontraba espacios para atacar, pero se cerraban y tenía que improvisar, se movía dentro de los complejos pasos del Ketan pero para acabar con su oponente necesitaba algo más que eso. La espada de escarcha del hombre silbaba en el viento, mostraba sus afilados dientes, y precisa y mortal cual era cortó la espalda del chico del hombro a la cadera, rasgando la capa negra, su ropa y la tierna piel del pelirrojo hasta rozar sus fuertes músculos. El grito no tardó en llegar, retumbando en la plaza, perdiéndose en el frío de la noche. El pelirrojo saltó haciendo distancia, se llevó la mano a la herida por instinto y la sangre se escurrió entre los dedos.

—Hermoso —dijo el hombre, mirando la sangre manchar la nieve. El pelirrojo bajo la mirada siguiendo la del hombre, vio su sangre escurrir por su capa y llegar al piso. Levantó su mirada, aireada y redoblada de odio para encontrar los ojos del hombre. — ¿Estás guardando lo mejor para el final? —Dijo Ceniza, mientras bajaba la espada, estirando los músculos de sus brazos, como desperezándose — ¿O es que esto es todo lo que puedes hacer? ¿Acaso te dejé vivir para…? ¿Nada? —dijo, escupiendo la última palabra, mirando al pelirrojo con sus ojos de tinta, desapasionados. — ¡Vamos, dame una pelea digna de ti, de tu nombre y tu leyenda! — gritó lleno de ira —. Déjame sentirme glorioso al hincar mi espada en tu vientre. Déjame pensar que hice algo maravilloso, en vez de simplemente quitarle la vida a un mugroso, que no tuvo otro motivo en la vida más que llorar la muerte de sus padres y ver frustrado su pequeño sueño de venganza… ¡DAME UNA BUENA PELEA!

Kvothe se lanzó contra Ceniza, blandiendo su espada con furia y lagrimas, llenando su boca del nombre del viento, chocando Cesura una y otra vez contra la pálida hoja de su adversario. El viento acudió a la plaza, llenando todos los rincones. Kvothe hablaba mientras peleaba en lengua antigua, dictándole al viento que apresara a su contrario, que detuviera el movimiento de hielo y escarcha de Ceniza. Pero la mano del hombre no paraba, se detenía a segundos y luego volvía, ágil a componer los perfectos movimientos de demonio que con gracia desarmaban los mejores ataques del pelirrojo.

La nieve empezó a caer fuerte y constante gracias al viento que como tormenta acudía a proteger a Kvothe. El agua de la fuente corría hacia arriba desbordándose y el sátiro temblaba en su sitio por la fuerza de la ventisca. Ceniza sonreía mientras, por primera vez se defendía realmente con toda su fuerza.

Kvothe hablaba con el viento y atacaba con junto con él, y Ceniza reía de buena gana mientras se defendía. Cesura golpeaba y mordía la piel de Ceniza, él esquivaba fluido y con arrogancia los mejores intentos de darle muerte. Detuvo los mejores golpes del pelirrojo, tan fuertes que cualquier espada se hubiera roto. Y los devolvió con furia y violencia contra el chico, obligándole a defenderse del ataque. Las espadas chocaban y chocaban sin dar tregua hasta que débiles grietas asomaron en Cesura, la espada de Ceniza enfrió demasiado su metal. Las espadas chocaron, soltando chispas que salían disparadas a infinito cielo nocturno. Ambos oponentes quedaron tan cerca que podían oler la ira del otro.

—Eso estuvo mejor —dijo Ceniza, contento —. Ahora veamos si estas a mi altura.

Su rostro compuso la peor sonrisa asesina que Kvothe hubo visto nunca. El hombre tomó con ambas manos su espada y con todas sus fuerzas lanzó para atrás a Kvothe, tirándolo de espaldas a la nieve unos metros más allá. Luego, con pasos ágiles cubrió el trecho y alzando la espada con la punta hacia abajo buscó atravesar su  corazón, Kvothe apenas tuvo tiempo de girar y hacer espacio pero su capa quedó en su lugar justo cuando la espada se enterraba en el piso. Como resultado el Shaed quedó atrapado y Kvothe tirando del, Ceniza lo piso y con la mano libre cogió la punta de la capa y moviendo su espada como hoz cortó el Shaed por la mitad. El chico dio un grito de pánico y odio, estupefacto tocó la parte rota de su capa, sintiendo entre sus dedos los finos hilos de sombra y luna deshilacharse y caer por sus dedos como agua. El trozo que tenía Ceniza también se deshilachaba, los hilos se deshacían como arena hasta que ya no quedó nada de ella.
De pronto ya no había capa, ni hilos, ni algún indicio de que alguna vez hubo una.

Kvothe aun no salía del shock, el viento soplaba frío en su cara la que no reflejaba ningún sentimiento, parecía tener una máscara como un Adem bien entrenado. Ceniza le miraba jocoso tratando de descifrarlo, avanzó hacía él con la punta de la espada en el piso, rozando los adoquines, llenando la plaza del ruido metálico. Cuando estuvo frente a Kvothe movió su cuerpo a una velocidad tremenda, como un gran fuelle, su espada rápida se movió vibrante hacía arriba. El pelirrojo dio un solo movimiento hacia atrás, preciso, y esquivó el golpe.
Nuevamente empezaron su baile, pero ahora Kvothe era otro, no daba dos pasos si necesitaba uno, veía el viento, no se movía tres centímetros si necesitaba dos. Sus espadas crujían y chispeaban y Ceniza estaba satisfecho, el chico estaba a su altura. Peleaban como demonios, los golpes retumbaban en toda la plaza y desprendían la nieve de los techos provocando derrumbes blancos, la gente rezaba dentro de sus casas implorando la protección de Tehlu. Las terribles espadas chocaban y las grietas en Cesura cada vez eran más notorias. El fuego del chico y el hielo del hombre se fusionaban y se anulaban, eran uno.

Un golpe, fuerte y potente entre las espadas sonó en Cesura, como si el frío piso de hielo de un lago hubiera crujido bajo los pies de Kvothe, el sonido invadió los oídos del chico sacándolo de su concentración, quitándole el nombre del viento. La espada fuerte, la que había estado por infinitas generaciones en manos de los Adem, Saicere, se quebró frente a él. Y ahora yacía enterrada en la nieve en siete grandes trozos del metal precioso.

—Los mortales practican esgrima por unas pocas décadas como mucho —. Dijo Ceniza bajando la espada y levantando la vista al cielo, sintiendo en su rostro los copos de nieve — ¿Cómo podrían alcanzar la maestría que ofrece la inmortalidad?

Kvothe miró su espada y luego a Ceniza, su rostro seguía imperturbable y respiraba tranquilo. Ceniza también lo miró sintiendo sus ojos tras los suyos, como si lo tantearan por dentro, y por primera vez borró su sonrisa. Avanzó hacia Kvothe tomando su espada con ambas manos, Kvothe susurró algo inentendible, tiró la empuñadura de su espada y esquivó el corte, otro y luego el tercero. Con las manos desnudas no podía hacer nada más que esquivar, se movía ágil entre la nieve y no perdía la vista de la mirada de Ceniza, el hombre trataba con todas sus fuerzas de quitarle la vida, pero el pelirrojo era como el agua, perdiéndose entre los dedos del hombre en un patrón que no podía ver, a tan solo un metro el uno del otro, moviéndose al son de la corriente, el chico esquivaba y susurraba bajo el agua un nombre. La voz de Kvothe se volvió fuerte como piedra y acercándose a centímetros de Ceniza logró asirle los brazos con fuerza impresionante, el hombre trataba de zafarse pero los músculos de los brazos del pelirrojo eran como mil cuerdas de laúd trenzadas. Uno frente al otro, cara a cara, Kvothe compuso el nombre que había tras los ojos de Ceniza. Lo trajo del más amargo recuerdo de su infancia a la superficie, del hondo pantano de sus puertas cerradas, y lo pronunció con la fuerza de un Dios.

Férula.

La agilidad mercúrica de Ceniza se tambaleó y cayó, y su cuerpo se volvió débil y su mirada aciaga esquivó los ojos de Kvothe. Agachó la cabeza y sus rizos cayeron en cascada ocultando su rostro.

Te condeno a morir bajo el peso de tu nombre.

Ceniza reía y su cuerpo se movía en espasmos de dolor y risa. El viento helado dejó de aullar y todo se silenció, Kvothe abrió las manos y Ceniza cayó de rodillas en la fría alfombra de nieve.

—Te quité a tu familia. Tu música. Tu espada. Tu Shaed. Tu mujer. Te destruí de todas las formas que puede destruirse un hombre ¿Qué daño podrías hacerme que pudiera saldar todo el horror que te hice? Nada. Tú nunca podrás derrotarme, porque yo te vencí hace años. Ahora ya no eres más que silencio.

Ceniza alzó la mirada y de su rostro de porcelana ya no quedaba nada humano, sus rizos enmarcaban un rostro de demonio sin sonrisa y sin dolor. Le sonrió a Kvothe por última vez y al hacerlo las grietas en su cara se propagaron desde su boca por todo su rostro, como si fuera una máscara a punto de romperse. Se llevó las manos a la cara tratando de mantener las piezas en su lugar. Todos se asomaron llamados por el silencio sepulcral, hasta la pálida cara de la luna asomó tras las nubes bañando todo con su luz de plata. Ceniza bajó las manos y las piezas blancas cayeron en mil trozos. Un grito sobrehumano recorrió la plaza, las calles e Imre entero, las farolas estallaron en un pulso que se expandió desde su cuerpo como una gran explosión, destruyendo los adoquines en donde se encontraba. Un humo espeso y negro salió despedido de su rostro, escapando de su cuerpo como un gran cuervo enjaulado hasta que todo su ser desapareció y sus ropas se consumieron en un fuego azul.

Del que no quedaron ni las cenizas.

Adjunto el documento word para quienes quieran descargarlo:
Una Historia poco Común

Un Ciclo en mi Mente

Recuerdos Confusos

Los Tres Forasteros

La última danza de Ceniza

El post quedará abierto para nombrar al ganador y por supuesto para que comenten los relatos.


Última edición por Medieval--- el Sáb Feb 08, 2014 3:52 am, editado 3 veces


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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Alraisen el Sáb Feb 01, 2014 9:15 am

Vamos a ver, cuál me ha gustado más.
Hmmm, estaría entre "Una historia poco común" y "La última danza de Ceniza".
EEEEHH, es difícil, pero ya que el primero contiene alguna buena referencia y se centra menos en una pelea (aunque chulísima), y quizá está ligeramente mejor escrito (en el segundo se escribió mal la última frase, además de que me gusta un poco más la forma de escribir el primero) elijo "Una historia poco común". Aunque es cierto que la imagen que crea el segundo relato es más bonita (la nieve, Ceniza y Kvothe, en mi mente queda genial), elijo el primero. Como podéis ver, es una decisión difícil.
El primero tiene más toques de humor, y empieza muy bien, a mi gusto. No todo es perfecto, las frases de "aunque les había dicho que la historia era poco común, ellos no le creían, ya que se parecía" se repite un poco, pero supongo que era necesario para mantener el lector en el mundo del cuentista. El final es muy bueno, y atención los tres últimos pensamientos que tiene Taborlin. Todo muy clásico. Hay alguna referencia a los libros, yo he encontrado una (no sé si hay más), a ver si le encontráis, aunque quizá no ha hecho del todo bien la referencia, pero creo que sí lo es. El final es muy bueno, aunque con otros dos relatos en la misma posada, uno ya se imagina desde el principio donde está. La última frase me ha gustado mucho, y es una referencia bastante más clara a los libros. La forma de escribir me gusta en especial, más poética que la del segundo, y con algunas frases que me gustan ("Táborlin deambulaba por el camino de Tinuë...).
Ya está elijo el primero ("Una historia poco común").


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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Dinnaeh el Sáb Feb 01, 2014 12:30 pm

Elijo "Los tres forasteros".
Quizá los otros sean mejores respecto al ambiente, o incluso respecto a la idea general que tratan, pero para mí es más importante la forma de la narración. Y, honestamente, los demás (excepto, quizá el último) no cumplen la idea que tengo de un relato bien escrito. No me gustan.
En el primero he visto fallos al utilizar los tiempos verbales y, si se utiliza a los personajes que se han utilizado, tiene que hacerse bien y además el tema no me gusta, a si que el primero quedó descartado.
El segundo, sencillamente no me llamó la atención. El tercero ni lo terminé y el último me gustó menos que el cuarto pues se me hizo muy pesado.
Los tres forasteros está bien escrito, el tema no es muy espectacular pero aun siendo sencillo, ha sabido utilizar correctamente a los personajes sin moldear mucho sus personalidades. Es sencillo y está bien hecho. Esa es mi argumentación.
De todos modos admiro el esfuerzo y el haber participado, es de algún modo bonito el implicarse y hacer historias sobre algo que a todos nos encanta.


Última edición por Dinnaeh el Dom Feb 02, 2014 12:46 am, editado 2 veces
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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por lethani el Sáb Feb 01, 2014 12:59 pm

Hola

En primer lugar gracias a los participantes. Aunque seamos o no escritores, nos dediquemos a esto o no. Habéis hecho un bello esfuerzo por intentar plasmar aquello que se tejía en vuestra mente.

Me decido por la última historia ("LA ÚLTIMA DANZA DE CENIZA"). Aunque también tengo que decir que la batalla se me ha hecho un poquito larga. Y también estaba indeciso entre la 2º igualmente.

Me he quedado con las ganas de una buena historia en el mismo universo, pero con personajes que no sean obvios(Kvothe, etc.). Eso sí, descartando a "UN CICLO EN MI MENTE", no parecía tener muy claro el sentido de su historia (sin ofender), era como una paranoia amorosa que se le fue de las manos.

Lo dicho, me han gustado las historias, y ha sido bueno que haya podido participar más del doble del año pasado.
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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por kirsh el Sáb Feb 01, 2014 3:25 pm

Despues de leerme los relatos un par de veces he escogido el de "Los tres forasteros", la trama es muy sencilla pero esta bien estructurada y tampoco aburre como algunos, al final te deja con un poco de intriga lo que es bueno. Asi que mi voto es para este.
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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Ohaura el Sáb Feb 01, 2014 5:52 pm

Bueno en primer lugar mis felicitaciones a todos los “Cronistas” de este año. Yo no he participado esta vez por motivos personales y celebro con alegría que haya hasta cinco relatos participando. Quiero deciros que me esperaba quizás menos calidad, pero después de leer los relatos estoy gratamente sorprendida por vuestra destreza.  Very Happy  Gobelin  En realidad cada relato tiene algo bueno, también queda bastante plasmado en vuestros “mini-cuentos” que tenéis personalidades muy diferentes cada uno de vosotros.

Veamos… he votado por Los tres forasteros, y he aquí mis motivos;
El autor/a de este relato a sido fiel a la personalidad de Kvothe y Bast, a llegado a crear misterio alrededor del personaje de Isx, la técnica de escritura es correcta y se hace ameno al leerlo. Cabe decir que la historia en sí es simplona y corta, pero lo compensa con lo demás.

Por otro lado…
Del primer relato se ha dicho que en él se cambian la personalidades de Kvothe y Bast y no estoy de acuerdo del todo, yo los llego a ver, sin embargo en la cuarta historia los veo más… Pero el relato está bien.

En el segundo relato la idea general es bastante buena, mete varios elementos representativos de Las crónicas del asesino de reyes  mis felicitaciones, pero personalmente creo que Taborlin es más poderoso aun de lo que se deja entrever en la historia.

Al tercer relato, sí que puede que le falte técnica y hay frases que no comprendo… pero no me podéis negar una cosa… el autor/a de este relato ha demostrado tener un gran alma llena de sentimientos y eso se nota al leerlo  Sad 

El quinto relato no está mal y si… posee riqueza en el lenguaje... pero el error lo veo en que a mi forma de ver, a metido mucho relleno en forma de recursos literarios para lo poco que realmente pasa en la lucha de la historia. Por eso cansa un poco al leerlo. Además el final de Ceniza  espero que sea bastante más atroz.

Bueno lo dicho mis felicitaciones a todos no dejéis de escribir chicos, porque tenéis lo más importante para empezar que es una buena base. cheers 
Un consejo (que yo me aplico mucho), revisar bien los relatos al terminarlos, algunos tienen erratas por faltas ortográficas. Y muy importante no abuséis del adverbio –mente- , aunque parezca que abusar de él queda bien, en realidad es al contrario se debe usar solo cuando sea necesario de verdad.
Suerte a todos!!!  hacha
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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Kandrian el Sáb Feb 01, 2014 11:50 pm

Joder chicos, 5 historias descojonantes, lo he pasado muy bien leyendo sus obras y practicando el clásico jueguito de adivinar quién es el autor de cada una  cheers 

Haber, para mi es muy importante el contenido del relato; así que a tomar por culo con los aspectos técnicos, mientras yo entienda lo que dice estamos perfecto.

Considerando lo anterior, mi voto va para "Una historia poco común", que por ahí no le puso tanta intriga ni dijo "oh, pongo a Bast y Kvothe bien explícitos y de ahí me mando una historia bien fiel a Crónica del Asesino de Reyes" sino que incluso le puso algo de humor y dejó de darle tanta participación a los personajes tradicionales. Me gustó eso de que la historia sea una historia y cómo la relacionaste con K, felicitaciones.

Me he dado cuenta que han votado bastante por "Los tres forasteros", para mi gusto está un poco cuadrado, le faltó algo de chispa, aunque está muy bien escrito

Ojo ahí con mis términos para juzgar, "cuadrado", "chispa", todo un crítico literario asociado con la R.A.E xD

Pues eso chicos, los llamo a votar, tómenlo como una manera de valorar el trabajo de los escritores, porque c*, qué sentiría el ganador si votan con suerte como 10 de 200

Un saludo sargento
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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Relar Maelby el Dom Feb 02, 2014 2:20 am

Oww chic@s esto ha sido hermoso.! Me he encontrado con muy buenas historias, muchas felicidades a tod@s...! Antes que nada tengo que decir que mi voto es para La Ultima Danza de Ceniza... Al leerlo me creo una imagen muy viva, los detalles, fue verlo a traves de mis ojos y es una historia con esa chispa, esa delicadez, no sé, desde el titulo es perfecto *w*
Sobre los otros relatos mi sincera opinión...
1. Falta pulir algunos detalles, ese Kvothe y Bast no me convencen mucho, la manera de narrar va por buen camino, felicidades.!
2. No solo tiene esa chispa que da intensidad si no que tiene una corriente electrica inecesaria, me encanto la historia.! pero la manera de contarla, le falto un poco más de aire ¿poetico? algo así, aunque en verdad me gusto mucho.
3. En partes me aburrí, falta intensidad, detalles sin importancia, la historia me parece muy pobre.
4. Es una historia sencilla, pero bien narrada, me dio mucho que pensar...

Bueno espero haber ayudado de algo, os recuerdo que es muy dificil escribir una historia, pero van por un gran camino....muchisisissimas felicidades, sigan intentandolo.! Smile
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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Old Medie el Dom Feb 02, 2014 5:33 am

Sin duda debo darles una merecida reverencia a todos los participantes ya que sin ellos no hubiera sido un concurso de tomo y lomo. Claro, claro, esperaba más, somos 200 los registrados, pero que más puedo pedir. Gracias.

Ahora bien, debo decir que me han gustado todos. Las criticas duelen, pero sirven para mejorar, así que ahí van:

Una Historia poco Común: Una historia bien armada, con mucha magia y de protagonista a Taborlin. Un buen héroe del cual no se habla mucho, eso es un punto extra. Es corta y amena, aunque me pareció demasiado sencillo y eso de que Taborlin haya tenido que subir la torre, luego lanzarse y luego subir de nuevo me hizo sentir que la historia estuvo algo improvisada o mal guiada. Y el buen Kvothe, esta vez de malo, eso estuvo bueno. Tomaste algo del libro, lo reconstruiste y lo plasmaste a tu gusto, muy bueno.

Un Ciclo en mi Mente: :Pues bien, este relato es interesante, pues aunque hablamos de una historia en los cuatro rincones bien podríamos ponerla en el mundo real y calzaría como un guante. Eso es bueno y malo pues por un lado es fácil de entender, simple e intensa, por otro lado no tiene nada de la buena magia que uno espera en un relato sobre los cuatro rincones. Creo que la han juzgado un poco mal, a mi me ha gustado. Le faltaron dragones, pero esta bueno.

Recuerdos Confusos: Este relato lo he encontrado un tanto plano. Lo leí esperando que la chica fata hiciese algo interesante, pero nada, supongo que sencillamente la idea del relato no era ese, pero al menos, ya que era una fata, no sé. Además ese beso que le da K y que ella supiese su nombre sin haberle conocido, hmm me ha dejado confuso. Por lo demás, tiene magia, tiene los buenos componentes que espero, pero siento que no quedaron bien cuajados.

Los Tres Forasteros: Sí, sí, el caballo favorito de la carrera. Debo decir que mi voto casi va por este relato. Tiene buenos componentes, te intriga y además hizo algo que me encanta. Saben, a mi me gusta, cuando leo o veo pelis, ir un paso adelante en la historia. Algo así como ¡Oh! ¡Fijo que él fue quién mató al Coronel Mostaza!
Este relato supo ocultar bien a Isxabel, sumando a que está bien escrito, es sencillo y los personajes principales son un buen reflejo de los originales creo que se ha echado el premio al bolsillo. Mis felicitaciones, me gustó.

La última danza de Ceniza: Hmm... No sé, tengo opiniones divergentes. Por un lado siento que no está bien escrito, como que tiene algunos saltos y no sé, no está bien pulido. El final me ha gustado mucho, pero es muy de golpe, como y ¡Paf! acabó.
El nombre es bueno, aunque he pensado en unos mejores, quiero decir, en todo el relato creo que pretende ocultar los nombres de los personajes hasta el momento propicio, pero con el titulo ya tienes medio secreto revelado. Y lo que todos dicen, trataste de abarcar mucha pelea, creo que una más corta... ¡Bah! Me ha gustado tal cual.
Por otro lado, es épico. Me encantó de principio a fin y bueno, en mi mente la escena está toda clara, Ceniza y Kvothe peleando a muerte la plaza llena de nieve y las manchas de sangre cerca de la fuente. Los adoquines rotos, donde lo mataste... Dicen que nadie puede repararlos. La muerte de Ceniza y como trataste de calzar estos pequeños detalles que aparecen en el libro y los pusiste en tu relato, creando un relato teórico de lo que sería una de las cosas más esperadas del libro. En fin: tiene magia, has hecho un buen relato, es mejorable.

Mi voto va por La última danza de Ceniza.


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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Alraisen el Dom Feb 02, 2014 12:57 pm

Dios mío, tres historias empatadas por tres votos cada una. Como una historia. Los que las hayan escrito deben estar mordiéndose las uñas.
Había una vez un empate. Así que mandaron un desempatador. ¿Quién será el desempatador? El que desempate esto, buen desempatador será.
¿Tirar los putos dados?
O sea, que el que gane no ganará por calidad (o por la supuesta calidad con la que le tilden los que lo critiquen), sino por suerte? No me parece un método justo. ¿Darren porque no critica? Una Ruh? Felurian?
Vamos, chicos, criticad!


Última edición por Alraisen el Miér Feb 05, 2014 6:19 pm, editado 2 veces


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"¿Por qué todo el mundo dice que hay algo más bonito que no han visto?"
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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Dinnaeh el Mar Feb 04, 2014 3:40 pm

Joder, haber quién desempata esto...
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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por lethani el Miér Feb 05, 2014 2:53 pm

teníamos 5 días para votar?

Uff... pues a ver... pedimos que alguien más lea y vote los relatos!!

Eso o alguna otra cosa que se le ocurra a medieval. Me parece que vas a tener trabajo triple, ¿eh?

3 ganadores, 3 votos por ganador... hacha 
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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Skulduggery el Miér Feb 05, 2014 3:03 pm

Yo no pretendía votar pero si mañana, que es el último día ¿no?, No vota nadie... pues votaré para desempatar.
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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Old Medie el Miér Feb 05, 2014 5:56 pm

@Kandrian escribió:Joder chicos, 5 historias descojonantes, lo he pasado muy bien leyendo sus obras y practicando el clásico jueguito de adivinar quién es el autor de cada una  cheers 

Seguro que adivinaste cual era el mío xD pero ¿El de Kvothe y Bast? esos fijo no los pillas

@lethani escribió:teníamos 5 días para votar?

Uff... pues a ver... pedimos que alguien más lea y vote los relatos!!

Eso o alguna otra cosa que se le ocurra a medieval. Me parece que vas a tener trabajo triple, ¿eh?

3 ganadores, 3 votos por ganador... hacha 

Hey lethani, pues, como yo lo veo, serían tres empates y ningún ganador. Así que no tendría ningún trabajo que hacer xD

Hmm la verdad me he equivocado con las fechas, ya que las votaciones debían empezar el lunes 3 y terminar el domingo 9, pero el mismo 31 cuando cerré las entregas subí los trabajos y comenzaron las votaciones, así que las votación comenzó el 1 y, por lo tanto, cerrará el 7.



@Skulduggery escribió:Yo no pretendía votar pero si mañana, que es el último día ¿no?, No vota nadie... pues votaré para desempatar.

Mañana 7 de Febrero a las 00:00 cerrarán las votaciones y procederé a nombrar un ganador. Si hay empate tendré que desempatar lanzando los dados.


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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Albertet el Jue Feb 06, 2014 11:45 pm

Bueno, por fin he tenido tiempo de leer los relatos, he votado y ¡sorpresa! mi voto ha servido para desempatar.  Very Happy 


Mi idea desde el principio fue no valorar la calidad de los relatos, únicamente ver si la idea me gustaba o no. He votado  "La última danza de Ceniza" por dos razones, la principal porque me gustan mucho las historias en plan "que pasaría sí..." ; en este caso el cuento imagina cómo será la lucha final entre Kvothe y Ceniza. En segundo lugar Ceniza desapareciendo en humo y sus ropas ardiendo en fuego azul es una imagen muy potente (aunque el fuego azul es la señal de Cyphus).

Recuerdos confusos. Animo al que lo haya escrito a escribir una segunda parte que cuente más cosas de esa mujer fata.

Una historia poco común...casi es el elegido. Me gusta por lo que cuenta, pero también por lo que no cuenta. ¿Quién es el contador de historias, qué relación tiene con Kvothe?

Un ciclo en mi mente. Cuento que funcionaría igual aunque no estuviera ambientado en el mundo de Kvothe

Los tres forasteros. Nos cuenta cómo es la rutina de Kvothe y Bast recibiendo a un misterioso huésped en la posada.
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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Old Medie el Vie Feb 07, 2014 12:05 am

@Albertet escribió:Bueno, por fin he tenido tiempo de leer los relatos, he votado y ¡sorpresa! mi voto ha servido para desempatar.  Very Happy 


Mi idea desde el principio fue no valorar la calidad de los relatos, únicamente ver si la idea me gustaba o no. He votado  "La última danza de Ceniza" por dos razones, la principal porque me gustan mucho las historias en plan "que pasaría sí..." ; en este caso el cuento imagina cómo será la lucha final entre Kvothe y Ceniza. En segundo lugar Ceniza desapareciendo en humo y sus ropas ardiendo en fuego azul es una imagen muy potente (aunque el fuego azul es la señal de Cyphus).

Recuerdos confusos. Animo al que lo haya escrito a escribir una segunda parte que cuente más cosas de esa mujer fata.

Una historia poco común...casi es el elegido. Me gusta por lo que cuenta, pero también por lo que no cuenta. ¿Quién es el contador de historias, qué relación tiene con Kvothe?

Un ciclo en mi mente. Cuento que funcionaría igual aunque no estuviera ambientado en el mundo de Kvothe

Los tres forasteros. Nos cuenta cómo es la rutina de Kvothe y Bast recibiendo a un misterioso huésped en la posada.

Uff Al, que gusto que hayas desempatado xD

Nos quedan sólo 24 hrs para que las votaciones se cierren y se declare un ganador, así que chicos, no todo está dicho.


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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Skulduggery el Vie Feb 07, 2014 12:15 am

Bueno, me alegro de que mi votación no haga falta xD
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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Old Medie el Vie Feb 07, 2014 12:46 am

@Skulduggery escribió:Bueno, me alegro de que mi votación no haga falta xD

Entonces, ¿no votarás? :C


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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Kandrian el Vie Feb 07, 2014 1:21 am

Joder Detective Esqueleto, cómo no vas a tener deseos de expresar tu opinión respecto al trabajo de tus colegas del foro hombre, ¡vota!, probablemente más de alguno por ahí está esperando su oportunidad para ganar....

PS: Buenísima esa imagen de firma Medieval, si la creaste tú reclama un anticucho  sargento 
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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Old Medie el Vie Feb 07, 2014 1:36 am

@Kandrian escribió:
PS: Buenísima esa imagen de firma Medieval, si la creaste tú reclama un anticucho  sargento 

Saqué la imagen de mar de la internet, le di unos toques cual Picasso del Photoshop en linea, y listo.

Si quieres una firma personalizada tengo algunas horas libres mañana en mi agenda.


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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Kandrian el Vie Feb 07, 2014 2:28 am

Lo agradezco sir, pero ya me has dado la receta, tendré que aplicar haber qué sale xD
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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Old Medie el Vie Feb 07, 2014 2:39 am

@Kandrian escribió:Lo agradezco sir, pero ya me has dado la receta, tendré que aplicar haber qué sale xD

Me gustan los autodidactas, suerte con ello.


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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por trikyzgz el Vie Feb 07, 2014 1:52 pm

Como todo lo que hago siempre a ultima hora, la votación no ha sido una excepción.

Bien he votado a los tres forasteros.

No me voy a poner a analizarlo morfologicamente que yo soy de numeros, mi dcisión la he tomado xq en mi opinion es la que mejor colaria como un texto de Pat, me ha enanchado.

La ultima Danza que rivalizaba con esta le achaco dos cositas, No la he encontrado tan hipnotica y esa parte de la historia quiero leerla en Las puertas de piedra.


Ademas sin querer he dejado un empate entre la Danza y Los Forasteros.

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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por lethani el Vie Feb 07, 2014 2:38 pm

Otra vez empate.
Skulduggery, me parece que tendrás que votar...
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Re: Concurso de Relatos 2014

Mensaje por Dinnaeh el Vie Feb 07, 2014 3:45 pm

Estoy sigue y sigue, y sigue...
Lo que pasa es que se hace el interesante, ya votará.  Very Happy 
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